
Ingenieros peruanos del Instituto Tecnológico de la Producción (ITP), a través del CITE pesquero Callao, con el uso de modernas tecnologías, han desarrollado un concentrado proteico de anchoveta, libre de olor y sabor a pescado, con un alto porcentaje de proteína mayor al 80%.
En el año 2019 nació este proyecto como integrante de la agenda de innovación tecnológica que impulsa el Ministerio de la Producción con la finalidad de buscar productos alternativos a la harina de pescado, que se fabrica a partir de la anchoveta.
La ingeniera pesquera del CITE pesquero Callao, Miriam Marmolejo, explica que el proyecto empezó realizando visitas tecnológicas a diferentes institutos de investigación de Noruega e Islandia para confirmar y descartar algunas metodologías para desarrollo del concentrado proteico.
“Viajamos con un equipo de especialistas hasta allá porque son los países que más realizan este tipo de investigación. Ellos veían un poco difícil el desarrollo del concentrado proteico porque la anchoveta tiene elevada cantidad de grasa, es de color oscuro, con olor y sabor fuerte,” recuerda la ingeniera.
Estos investigadores han agregado valor a este pescado -de carne oscura, con espinas, sabor y olor fuerte- transformándolo en un concentrado proteico, un polvo de color blanco sin sabor ni olor a pescado y que puede ser consumido por todos los peruanos, y que puede ser incorporado a cualquier alimento de consumo masivo como el pan, fideos, arroz, y hasta leche chocolatada.
Por último, el ingeniero Miguel Gallo envía un mensaje a la industria para que se apueste por este tipo de tecnología que ya existe en el país. «El Perú tiene tecnología propia para producir un alimento a partir de la anchoveta que ayudará a combatir la anemia y la desnutrición infantil, y que antes solo se usaba para hacer harina de pescado. Ya queda en manos de la industria escalarlo,” finalizó.








