“Vivimos con miedo”: peruana exige evacuación inmediata
Una ciudadana peruana residente en el sur de Israel pidió ayuda desesperada al Gobierno del Perú para ser evacuada de la zona afectada por los recientes bombardeos provenientes de la Franja de Gaza. A través de un mensaje difundido por RPP Noticias, la mujer —cuya identidad se mantiene en reserva por seguridad— relató la crítica situación que atraviesa junto a su familia, compuesta por otros peruanos y ciudadanos israelíes.
“Los ataques continúan. Ayer bombardearon a 20 minutos de mi casa. Cada día es peor. Estamos con miedo y no podemos salir”, declaró.
Región bajo fuego
Los recientes ataques se han intensificado en varias ciudades del sur de Israel, producto del conflicto armado con el grupo palestino Hamás. Las sirenas antiaéreas han sonado constantemente, y los ciudadanos deben resguardarse en refugios subterráneos. La peruana explicó que, si bien están dentro de una zona no ocupada directamente por el Ejército, los misiles impactan muy cerca, y la vida cotidiana se ha vuelto insostenible.

“Estamos encerrados en casa, con temor. Ya no se puede vivir así. Necesitamos que nos evacuen, que la Cancillería actúe”, exigió.
Llamado al Gobierno peruano
La connacional denunció que no ha recibido respuesta clara de parte de la Embajada del Perú en Israel ni de la Cancillería. Según dijo, ha enviado mensajes a través de diferentes canales, pero no han recibido instrucciones para una posible salida.
“No nos pueden dejar abandonados. Estamos expuestos y sin información. Solo pedimos regresar a casa”, señaló con angustia.
Antecedentes y situación diplomática
No es la primera vez que peruanos en Israel solicitan evacuación. En octubre de 2023, tras el estallido del conflicto en Gaza, el gobierno evacuó a varios compatriotas mediante vuelos humanitarios coordinados con otros países. Sin embargo, en esta ocasión, aún no se ha anunciado una acción concreta, pese a que los ataques han recrudecido en las últimas semanas.
Mientras el conflicto en Medio Oriente persiste, peruanos residentes en la zona claman ser escuchados y protegidos. La presión recae ahora sobre el Ministerio de Relaciones Exteriores, que deberá evaluar una pronta respuesta humanitaria para garantizar la seguridad de sus ciudadanos en riesgo.








