El gobierno de Perú, a poco más de dos meses de las elecciones, ha comprometido a la próxima administración al alinearse a Estados Unidos y permitir el acceso a importantes “recursos indispensables” del país frente a la presencia de China en la región.
La administración interina derechista de José Jerí, con apoyo del Congreso nacional, controlado por la derecha, ha decidido “atar” al nuevo gobierno que surgirá de las urnas el 12 de abril y respaldar al país del norte en América del Sur, señalan analistas internacionales.
La Casa Blanca confirmó en enero la construcción, con un gasto de 1.500 millones de dólares, de una base naval en el Callao, provincia vecina a Lima, con el argumento es hacer frente al narcotráfico, pero apenas a 80 km al norte de la capital del megapuerto del Chancay, levantado con más de 4.000 millones de dólares por China y que opera desde noviembre del 2024.
El ministerio de Relaciones Exteriores de Perú informó el martes sobre un acuerdo de cooperación en minerales críticos con representantes estadounidenses, a fin de promover el comercio e inversiones en la exploración, extracción y procesamiento de estos recursos estratégicos en la zona andina.
Perú cuenta con al menos diez minerales críticos, de los 60 identificados por Estados Unidos: arsénico, boro, cobre, estaño, fósforo, indio, litio, plata, plomo y zinc. Además, posee una gran potencialidad para la exploración y producción de otros nueve minerales, entre los que destacan el níquel, el cobalto y el manganeso.
Washington invitó esta semana a algunos países de la región a una reunión en Washington con ese propósito, con la asistencia del vicepresidente de EEUU, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, cuyo gobierno no ha ocultado el interés por los recursos naturales y mantener la hegemonía en América Latina y del Caribe.
Rubio, tenaz crítico de los gobiernos progresistas en Latinoamérica, ha sido muy claro en señalar que EEUU no respeta el derecho internacional y ha marcado distancia de la ONU, que ha cuestionado la violación de la soberanía en Venezuela, el pasado 3 de enero, y la abierta intervención de Trump en procesos electorales, como en Honduras.
En una gira por la región, el 7 de enero, Rubio agradeció al presidente derechista Daniel Noboa por la “asociación con Ecuador” y destacó el liderazgo regional del presidente argentino, Javier Milei. También elogió a Guyana, que mantiene un conflicto fronterizo con Venezuela por el control de la región en Esequibo, rica en recurso petrolero.
Asociación Estratégica
La delegación peruana que viajó esta semana a EEUU estuvo conformada por el canciller Hugo de Zela y el viceministro de Minas, Carlos Talavera. A la reunión participaron también Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, México, Paraguay y República Dominicana, precisó la cancillería peruana.
Gobiernos conservadores se han sumado a la geopolítica de Washington contra China en la región, a pesar de que el gigante asiático lidera las inversiones extranjeras como en Perú, desplazando a EEUU, y el megaproyecto construido en Chancay creó una ruta comercial directa entre Sudamérica y Asia.
China, que controla una de las minas de cobre más grandes de Perú y compra alrededor del 70% de la producción local de este metal, concentra alrededor del 33% del intercambio comercial peruano frente al 14% de Estados Unidos, de acuerdo a cifras oficiales.
El gobierno chino denunció la resolución del máximo tribunal de Panamá que anula el contrato de CK Hutchison Holdings Ltd. al declararlo inconstitucional a finales de enero para operar dos puertos del Canal de Panamá y advirtió que el país centroamericano pagaría un “alto precio”, mientras EEUU aplaudió la decisión, en medio de la disputa entre ambas potencias por el control de esta vía estratégica para el comercio.
El coloso asiático enfrenta una amenaza por parte de EEUU, que construye alianzas militares en Asia para contener a China e impone aranceles a los productos chinos, bloquea las exportaciones tecnológicas y vende armas a Taiwán, isla cuya soberanía reclama Beijing.
China es un importante comprador de bonos de deuda de EEUU, a pesar del riesgo de perder su millonaria inversión si Washington decide “congelar” los activos chinos, como ha ocurrido con Rusia y Venezuela, entre otros.
Geopolítica
Trump, quien impulsa una geopolítica en América Latina enmarcada en la “doctrina Monroe” de 1823, ha sido enfático en buscar la anexión de Groenlandia, isla ártica con recursos minerales administrada por Dinamarca, y convertir a la vecina Canadá en el estado 51 de EEUU. Ottawa ha decidido hacer negocios con China.
De Zela suscribió un Memorándum de Entendimiento sobre cooperación en minerales críticos y tierras raras con Estados Unidos, el cual facilitará la identificación conjunta de proyectos prioritarios y el acceso a instrumentos financieros y tecnológicos para fortalecer la competitividad del sector minero peruano y diversificar su base productiva, según Lima.
La administración de Donald Trump anunció el lunes la designación del Perú como “aliado principal no miembro de la OTAN”, junto con Argentina, aunque Colombia fue el primer país latinoamericano como “socio global” de la alianza militar, en 2017, y EEUU instaló tiene siete bases militares de territorio colombiano, a pesar de que América Latina era considerada una “zona de paz” desde el 2014 por la Celac.
Según el Canal N, la condición de aliado de la OTAN permite al Perú acceder a mayores facilidades de cooperación militar con Estados Unidos y otorga trato preferencial en apoyo al equipamiento militar y tecnología para la defensa y seguridad.
Después de 40 meses de la destitución del izquierdista expresidente Pedro Castillo, condenado a más de 11 años de cárcel, el pasado 27 de noviembre, el gobierno interino de Jerí ha decidido avanzar en la compra de 24 aviones caza a EEUU. Entre las empresas que compiten se encuentra Lockheed Martin F-16 Block 70/72 de Estados Unidos, informó la agencia británica Reuters.
Castillo asumió la presidencia de Perú el 28 de julio del 2021 y fue destituido el 7 de diciembre del 2022 por el Congreso, que colocó en el cargo a la entonces vicepresidenta Dina Boluarte, también depuesta el 10 de octubre del 2025 y reemplazada por Jerí, quien presidía por entonces el Legislativo peruano.








