El transporte urbano formal se detendrá este jueves 2 de octubre en un paro de 24 horas como medida de protesta contra los asesinatos, extorsiones y amenazas que sufren sus conductores en Lima y Callao, con el objetivo de llegar al Congreso y plantear la creación de una unidad especial contra el crimen organizado. Los gremios advierten que la situación es insostenible: choferes que se niegan a pagar cupos han sido asesinados, y las empresas reciben amenazas constantes de mafias que buscan controlar las rutas.
Ante ello, la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano no sólo detendrá sus servicios, sino que también presentará al Congreso una propuesta para conformar una Unidad de Élite con la Policía, la Fiscalía y el Poder Judicial, dedicada exclusivamente a enfrentar a las redes de extorsión.
Aunque la paralización afectará a miles de usuarios que a diario usan el transporte urbano, los dirigentes sostienen que la medida es necesaria para visibilizar una crisis de seguridad que amenaza la continuidad del transporte formal y la vida de quienes lo operan.









