El caso Odebrecht continúa generando titulares en Perú. Esta vez, la constructora brasileña ha admitido haber entregado un millón de dólares en efectivo a José Miguel Castro, exgerente general de la Municipalidad de Lima durante la administración de Susana Villarán. La confesión fue realizada como parte de los acuerdos con la justicia peruana, en el marco de la investigación por corrupción vinculada a la famosa operación Lava Jato.
Por otro lado, el pago se habría realizado en 2014, bajo el contexto de la campaña por el “No” a la revocatoria de Susana Villarán. Según las declaraciones del exrepresentante de Odebrecht, el dinero fue destinado a financiar la defensa política de la entonces alcaldesa. Esta nueva revelación añade un capítulo más a las múltiples acusaciones de sobornos y contratos irregulares que la constructora brasileña tiene con diversos funcionarios peruanos.
En este contexto, el abogado y especialista en temas anticorrupción, César Azabache, comenta sobre la importancia de esta nueva confesión: “Este tipo de revelaciones muestra la magnitud de la corrupción que involucró a los más altos niveles del poder en el país. La entrega de dinero a Castro revela como se usaron recursos públicos para influir en decisiones políticas. Es fundamental que estas investigaciones avancen y se haga justicia” , señaló Azabache, quien lleva años litigando en casos de corrupción en el ámbito público.
Además de la confesión de Odebrecht, se espera que esta nueva evidencia sea clave en el juicio que enfrenta Susana Villarán. La exalcaldesa, quien ya había sido acusada de recibir sobornos por parte de la empresa brasileña, ha insistido en su inocencia y en que no estuvo al tanto de los pagos ilícitos realizados a su entorno. En consecuencia, la investigación continuará con la posibilidad de que más implicados en el caso puedan ser citados para declarar.
A raíz de esto, este nuevo giro en el caso Odebrecht refuerza la necesidad de una reforma profunda en el sistema judicial y político del país. Con la información recabada, se abre una nueva oportunidad para esclarecer hechos que marcaron un periodo oscuro en la historia reciente de Perú. A pesar de la incertidumbre, la ciudadanía espera que los responsables enfrenten la justicia.









