Obispos peruanos visitan tumba de Apóstol Pedro

Durante visita ´ad límina Apostolorum´ en Roma

Los obispos peruanos de 46 jurisdicciones eclesiásticas, tras la visita ´ad limina´ que cumplen en la Santa Sede, en Roma, volverán a su país “fortalecidos en la comunión” con el Papa León XIV, «confirmados en la fe apostólica y renovados en el ardor misionero».

“Desde la tumba de Pedro renovamos nuestra disponibilidad total al Señor”, expresó el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), monseñor Carlos Enrique García Camader, durante la visita a la tumba del Apóstol Pedro, fundador de la Iglesia Católica.

Presentó la visita ´ad límina Apostolorum´ (a los umbrales de los Apóstoles), cuyo origen se remonta al siglo IV, como un “tiempo de gracia” para la Iglesia en Perú. Está relacionada a las peregrinaciones oficiales a Roma que realizan los obispos del mundo, organizados por conferencias episcopales, para renovar su comunión con la sede de Pedro.

La tradición católica sostiene que el fundador de la Iglesia fue Simón Pedro, el primero de los apóstoles de Jesús de Nazaret y tras la muerte del hijo de Dios, sus discípulos comenzaron a predicar sus enseñanzas.

Tras la Misa, en la necrópolis vaticana, debajo del altar mayor de la Basílica de San Pedro, los prelados peruanos realizaron la tradicional visita a las tumbas de los apóstoles San Pedro y San Pablo, renovando su fe y su compromiso pastoral con el pueblo peruano.

García Camader recordó que el ministerio episcopal no se funda en sus propias «capacidades, sino en esa oración de Cristo que nos sostiene».

Uno de los ejes centrales de la homilía fue la unidad de la Iglesia en el Perú con la Sede de Pedro. «La Iglesia en el Perú ha vivido históricamente en comunión con la Sede de Pedro. Desde sus orígenes aprendió que la catolicidad no es una idea abstracta, sino una experiencia concreta de unidad en la fe», señaló el religioso peruano, según el medio ACI.

En ese contexto, el presidente de la CEP evocó la figura del Patrono del episcopado latinoamericano, Santo Toribio de Mogrovejo -segundo arzobispo de Lima-, como modelo de obispo en comunión con la Iglesia universal, y recordó que «el obispo no puede encerrarse en sí mismo, sino que está llamado a caminar con su pueblo».

La visita al Vaticano de los purpurados peruanos, del 26 al 31 de enero, incluirá una audiencia con el Papa León XIV, quien en dos décadas de actividad misionera, fue Obispo de la ciudad de Chiclayo, en el norte del Perú.