Obispos peruanos en Vaticano para audiencia con el Papa

En el marco de la visita ´ad límina Apostolorum´

Obispos peruanos de 46 jurisdicciones eclesiásticas del país fueron recibidos en Roma durante la visita ´ad límina Apostolorum´, que incluirá una audiencia con el Papa León XIV y encuentros con los organismos de la curia vaticana.

La delegación de purpurados peruanos, que permanecerán hasta el sábado 31 de enero, está encabezada por el Secretario General del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), Monseñor Lizardo Estrada; además de Giovanni Cefai, Administrador Apostólico de la Prelatura de Juli, y el Cardenal Pedro Barreto, Arzobispo Emérito de Huancayo.

La agenda de los religiosos del país sudamericano comprende además visitas a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo.

La expresión ad limina Apostolorum procede del latín y su origen se remonta al siglo IV. Significa “a los umbrales de los Apóstoles”. La semana pasada se retomaron las peregrinaciones oficiales a Roma que realizan todos los obispos del mundo, organizados por conferencias episcopales, para renovar su comunión con la Sede de Pedro.

Monseñor Carlos García, Obispo de Lurín y presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), dijo que en el Vaticano los obispos peruanos expresarán su comunión eclesial.

Sostendrán reuniones de trabajo con la Secretaría de Estado y los responsables de los diversos dicasterios y organismos del Vaticano entre los que figuran los encargados de la Doctrina de la Fe, el Clero, los Institutos de Vida Consagrada, la Educación Católica, el Culto Divino, los Laicos, la Nueva Evangelización, Familia y Vida, Promoción para el Desarrollo Humano Integral, Comunicación y la Secretaría de Estado.

La audiencia privada con León XIV, nacido hace 70 años en Estados Unidos y con nacionalidad peruana, será el viernes 30 de enero, considerada el momento clave para los representantes de la Iglesia católica peruana y la Iglesia de Roma.

La visita también incluye celebraciones Eucarísticas en las basílicas papales: en San Juan de Letrán, San Pedro, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros.

La etapa final de la visita se vivirá el sábado 31 de enero con una ceremonia en los Jardines Vaticanos, donde será colocado y bendecido un mosaico de la Virgen, que representa las diversas advocaciones marianas de Perú, junto a una imagen de Santa Rosa de Lima.

En el encuentro entre obispos con el Pontífice y los dicasterios de la Santa Sede, generalmente los purpurados presentan la realidad pastoral de sus diócesis, comparten los principales desafíos y avances en los procesos de evangelización y reciben las orientaciones del Santo Padre, que aportan en los procesos de discernimiento y fortalecimiento de la misión de la Iglesia en cada país.

Desde el punto de vista canónico, estas visitas deberían realizarse cada cinco años, pero en la práctica suelen espaciarse cada siete u ocho años o incluso más, debido al elevado número de obispos y a diversas circunstancias, como ocurrió con la pandemia de la Covid-19, en 2020, que frenó el ritmo de las visitas, aunque también se suspenden durante los Años Jubilares, evocó la CELAM.

El padre Miguel Silvestre Bengoa, de la Obra de la Iglesia, ha sido el encargado de acoger a los prelados junto a miembros de su comunidad, y facilitar su estancia en el Vaticano.

El joven sacerdote español informó al medio ACI que estos encuentros permiten “de manera concreta la comunión eclesial y jerárquica de todo el episcopado de un país, como Iglesias Particulares, entre ellos y con la Iglesia Universal, a través de su unión con el Santo Padre”.

En el siglo VI comenzó la obligación ad limina propiamente, lo que posteriormente se extendió universalmente, con distintas regulaciones hasta quedar de manera establecida por el Derecho Canónico como existe hoy. “Fue San Juan Pablo II quien dio un impulso nuevo y renovado a este tipo de visitas de los obispos con el Santo Padre”, añadió Bengoa.