
Según reportó Reuters, el canciller de Alemania, Olaf Scholz, asistió a la fábrica Siemens Energy, en Mülheim an der Ruhr, Berlín, este miércoles para inspeccionar y revisar la turbina del gasoducto Nord Stream 1, anteriormente entregada por Canadá para su reestructuración.
Recientemente, la mayor compañía de Rusia, Gazprom, redujo el flujo del gas ruso a través del Nord Stream 1 debido a un problema en la reparación de una turbina. Ante ello, fue enviada a Montreal, Canadá, para labores de mantenimiento, pero quedó bloqueada por las sanciones impuestas contra Rusia, el cual estipulaba la paralización del gas ruso. Sin embargo, cuando fue enviada de vuelta desde Canadá, nuevamente quedó bloqueada en manos de Berlín.
Por su parte, el canciller aseveró que «es bastante claro y sencillo: la turbina está ahí y se puede entregar, pero alguien tiene que decir ‘quiero tenerla'», al referirse que dicha turbina funciona. Igualmente, reiteró que Alemania podría enfrentarse a bloqueos en los suministros de gas, debido a la reducción del crudo ruso.
A pesar que hay conversaciones con la gasística rusa Gazprom y con el director general de Siemens Energy, Christian Baruch, todavía no hay un «acuerdo» formal para completar la devolución.
Desde un inicio, Moscú había manifestado que todas las dificultades en el gas ruso giran entorno a las sanciones impuestas por Occidente que, en parte, afecta al equipo tecnológico. Es por ello, que el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, señaló que será imposible incrementar los suministros de gas en el Nord Stream 1, porque no se tendrá la tecnología adecuada.







