El presidente de Nepal, Ram Chandra Paudel, desmiente haber renunciado al cargo por las protestas violentas contra la corrupción y el veto a las redes sociales en la nación asiática, que dejan al menos 19 personas fallecidas y más de 300 heridas.
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Según la oficina de Chandra, la máxima autoridad del país se mantiene en el puesto a pesar de los informes difundidos anteriormente, informó el canal India Today.
Ubicada entre China e India, Nepal vive una grave crisis que estalló la semana pasada con protestas por la corrupción y el bloqueo oficial de las redes sociales.
El histórico palacio de Singha Durbar en Katmandú, sede del gobierno, fue destruido este martes al ser incendiado por los manifestantes que irrumpieron en el complejo gubernamental. La escalada de la crisis también alcanzó al Parlamento nacional.
Medios locales informan que importantes documentos quedaron destruidos y oficinas claves, incluidas las del primer ministro Khadga Prasad Oli, quien acaba de presentar su renuncia a fin de que se logre una “solución política” frente a la crisis.
Las residencias de líderes políticos, incluido la del ex primer ministro Sher Bahadur Deuba, quien resultó herido, también fueron atacadas. La esposa del ex primer ministro, Rajyalaxmi Chitrakar, falleció por las heridas al ser quemada en un ataque a su vivienda.
Los manifestantes, que además reclaman empleos y libertad de expresión, llegaron a liberar a Rabi Lamichhane, líder del partido Rastriya Swatantra Party, de prisión. Una veintena de diputados de la agrupación política opositora dimitieron al considerar que el Parlamento había perdido legitimidad.
La tasa de desempleo juvenil (10.7% en 2024) y la percepción de corrupción generalizada (Nepal en el puesto 108 de 180 en el Índice de Percepción de la Corrupción 2024) fueron el detonante de los sectores descontentos con sus autoridades, indican medios locales.
Nepal enfrenta una de las crisis más graves de su historia reciente tras una ola de protestas juveniles que derivaron en disturbios generalizados, ataques a residencias de líderes políticos y edificios gubernamentales, informa la agencia estadounidense de noticias Associated Press.
A través de las redes sociales, bajo los hashtags como “#NepoKid» y «#NepoBabies”, los manifestantes denunciaban la falta de oportunidades económicas y un sistema donde los privilegios se heredaban.









