El caso de Laurys, adolescente de 16 años hallada sin vida en su habitación en Villa El Salvador, dio un giro contundente tras conocerse el resultado de la necropsia de ley. El informe médico legal determinó que la joven no murió electrocutada mientras cargaba su celular, como se creyó inicialmente, sino por asfixia mecánica producida por estrangulamiento y constricción cervical.
El documento oficial descarta la hipótesis de un accidente doméstico y orienta la investigación hacia un presunto homicidio. La Policía Nacional del Perú detuvo de manera preliminar a José Gregorio Plazas, ciudadano venezolano y vecino del mismo edificio, quien presenta quemaduras en la mano, brazo y rostro, similares a las que se encontraron en el cuerpo de la víctima.
La madre de la adolescente relató que el detenido fue expareja de su ahijada, con quien compartía vivienda. “Pedimos justicia para que esto no quede impune. Él tenía acceso a la casa, incluso pudo tener una llave”, declaró la familiar a Arriba mi Gente.
De acuerdo con el abogado de la familia, Nilto Becerra, existen testigos que ubican al sospechoso dentro del inmueble durante las horas en que se habría producido el crimen. Además, mencionó que se hallaron mensajes de WhatsApp que evidenciarían su presencia en el lugar en ese mismo periodo.
En su declaración, Plazas sostuvo que las quemaduras en su cuerpo se originaron tras un accidente automovilístico, aunque las autoridades no han encontrado registros de dicho incidente. Los peritos señalaron que las lesiones son de primer y segundo grado, con características coincidentes con las de la menor.
El Ministerio Público evalúa solicitar prisión preventiva ante la proximidad del vencimiento de la detención preliminar. La Fiscalía considera la gravedad del delito y el riesgo de fuga por la condición migratoria del detenido.
Mientras tanto, los investigadores continúan con la revisión de pruebas forenses y digitales, incluidas las obtenidas de los teléfonos celulares de la víctima y del sospechoso. La familia de Laurys pide celeridad y justicia en un caso que ha conmocionado a la comunidad de Villa El Salvador.









