
Varias familias adineradas de Nueva York han abandonado sus viviendas para pasar la cuarentena en grandes residencias costeras debido al incremento de fallecidos por COVID-19 en la ciudad.
Según el diario, El Correo, Manhattan ha quedado vacía. Muchos pobladores han ido a pasar una cuarentena lujosa en mansiones rentadas en Los Hamptons, un suburbio ubicado en la exclusiva zona costera de Long Island.
Según el inversionista inmobiliario, Joe Ferrell, comentó al diario haber alquilado una de sus mansiones en Bridgehampton a un magnate textil desesperado por salir de Nueva York. El costo de la renta asciende a los 2 millones de dólares para cubrir una temporada hasta finales de agosto y la mansión incluye todos sus lujos. Además, personas como ellos gastarían entre 500 a 700 euros para que los lleven hasta el domicilio alquilado a través de la empresa Blade, un estilo de Uber pero con helicópteros.
De la Gran Manzana a la Gran Manzana Podrida
El diario afirma que la propagación del coronavirus ha dejado evidenciar las miserias del capitalismo. Se han reportado varios indigentes que deambulan en las calles y duermen en las instalaciones del metro de la ciudad. Además, la conocida ciudad que nunca duerme ahora lo hace obligada por el toque de queda que deben acatar los ciudadanos.
También se reportan muertes de personas negras e hispanas, siendo quienes más aportan en cantidad de afectados por el virus. El 34% de las victimas en Nueva York son hispanas, el 28% afroamericanos y los de raza negra suponen el 70% de las víctimas.
Nueva York ha llegado a 824 muertos en un solo día. Se estima que cada dos minutos muere una persona por Coronavirus. Hasta la fecha, Estados Unidos ha registrado 19 882 victimas en todo su territorio.
L.F.C.








