México rechaza cualquier intervención extranjera para luchar contra el narcotráfico, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum tras el asesinato de un alcalde en el país y ante una posible operación terrestre de Estados Unidos en suelo mexicano, según la prensa local.
Indicó que México aceptaría ayuda en inteligencia y cooperación, pero subrayó que no permitirá la intervención del país vecino del norte. Señaló que la solución a la violencia pasa por la justicia social y un sistema de justicia efectivo, no por la militarización.
Rechazó la estrategia de la “guerra contra el narcotráfico” que había iniciado la administración de Felipe Calderón en 2006 y sostuvo que solo exacerbó la violencia en el país latinoamericano.
El gobierno mexicano ha criticado por considerarlo desproporcionada la militarización del mar Caribe por parte de EEUU con el pretexto de la lucha contra carteles de la droga.
Sheinbaum ha cuestionado las propuestas de la oposición política mexicana en temas de seguridad y negó una guerra contra los cárteles al estilo de gobiernos anteriores.
Aseguró que no habrá impunidad y que su gobierno reforzará la seguridad en el Estado de Michoacán tras ser baleado el pasado sábado el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, cuando participaba de un acto cultural, lo que generó conmoción en el país.
Una turba de ciudadanos vandalizó y prendió fuego el lunes a las instalaciones del Palacio Municipal de Apatzingán, en Michoacán, para exigir justicia por la muerte de la autoridad edil.
El asesinato de Manzo Rodríguez ha sido asociado con sus reiteradas denuncias de los presuntos vínculos que tendrían otras autoridades de la entidad con cárteles del narcotráfico en México.
De otro lado, al menos 13 presuntos delincuentes murieron y otras cuatro arrestadas en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad de México, en la ciudad de Guasave, estado de Sinaloa, informó el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.









