Una noche de celebración se convirtió en tragedia en Irapuato, Guanajuato. Un ataque armado cobró la vida de 10 personas e hirió al menos a otras 10 durante las festividades patronales de la colonia Barrio Nuevo. Según testigos, un grupo de hombres fuertemente armados irrumpió en la zona donde se realizaba la fiesta y disparó contra los asistentes sin mediar palabra, desatando el terror entre decenas de familias que se encontraban reunidas para disfrutar de la jornada.
Videos difundidos en redes sociales muestran el dramático momento de la balacera: hombres, mujeres y niños corren para resguardarse mientras las detonaciones continúan. Las imágenes reflejan la desesperación y el horror vivido por los presentes, que buscaban protegerse detrás de estructuras improvisadas o simplemente huir del lugar. De las 10 personas heridas, algunas permanecen hospitalizadas en estado grave, lo que podría incrementar el saldo mortal en las próximas horas.
Tras el ataque, elementos de la Policía Estatal, Guardia Nacional y Ejército Mexicano llegaron al lugar para acordonar la zona e iniciar un operativo de búsqueda de los responsables. Hasta el momento, las autoridades no han reportado detenciones. La Fiscalía General del Estado ha abierto una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y determinar el móvil del crimen, aunque no se descarta que esté relacionado con disputas entre grupos criminales que operan en la región.
Este hecho se suma a una preocupante cadena de actos violentos en Guanajuato, uno de los estados más golpeados por el crimen organizado en los últimos años. Tan solo en lo que va de 2025, la entidad ha registrado decenas de masacres vinculadas a pugnas entre cárteles. La ciudadanía exige mayor seguridad y acciones contundentes por parte de los gobiernos estatal y federal. Organizaciones civiles y defensores de derechos humanos advirtieron que estos hechos reflejan el grado de vulnerabilidad en que se encuentra la población frente al poder de las bandas delictivas.
Las autoridades locales hicieron un llamado a la población para aportar información que permita dar con los responsables de este ataque y se comprometieron a reforzar la vigilancia en la zona. En tanto, el miedo y la indignación prevalecen entre los habitantes de Barrio Nuevo, quienes hoy lloran a sus muertos y exigen justicia. Mientras tanto, la fiesta patronal quedó suspendida de manera indefinida, y la comunidad permanece sumida en el duelo.









