El alcalde de Los Olivos, Luis Felipe Castillo, propuso implementar un toque de queda focalizado en tres zonas específicas del distrito como parte de una estrategia para enfrentar el incremento de la delincuencia. La medida, según explicó, se aplicaría desde la medianoche hasta las seis de la mañana y estaría dirigida a sectores donde se han registrado casos frecuentes de extorsión, sicariato y robos.
Durante una entrevista con La República, Luis Felipe Castillo precisó que no considera necesario aplicar esta restricción en toda Lima Metropolitana ni en el Callao, ya que podría afectar la economía local. “No en todo el distrito, pero sí hay tres zonas bien establecidas donde hay mucha delincuencia y necesitamos ajustar un poco más. Con un toque de queda de seis horas, especialmente en la noche, podemos mejorar el control territorial”, señaló.
Entre los puntos identificados figura La Confraternidad en Chillón, una zona que ha sido señalada por los vecinos como foco de actividad criminal. El alcalde también respaldó la prohibición de que dos personas circulen en la misma motocicleta, medida que busca reducir los delitos cometidos con moto lineal, los cuales representan el 50 % de los casos registrados en su jurisdicción.
Cabe recordar que esta propuesta fue presentada formalmente por Castillo durante la reunión sostenida con los 35 alcaldes distritales de Lima y el presidente de la República, José Jerí, en la que se discutieron medidas urgentes frente a la ola de criminalidad que afecta a la capital.
En paralelo, el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, informó que el Consejo de Ministros se mantiene en sesión permanente para evaluar nuevas acciones, entre ellas la posibilidad de declarar un estado de emergencia en Lima Metropolitana. “Eso lo veremos. Estamos en sesión permanente y seguimos evaluando todo este proceso del estado de emergencia”, declaró tras participar en el evento por el Día del Veterano de Guerra y de la Pacificación Nacional.
Por otro lado, el alcalde del Rímac, Néstor de la Rosa, manifestó su rechazo a la idea de imponer un toque de queda como medida para combatir la delincuencia. En lugar de ello, propuso instalar módulos de vigilancia itinerantes que funcionen las 24 horas del día. “No comparto. Creo que no lo necesitamos. Hay que tomar en cuenta los elementos disuasivos”, afirmó durante la inauguración del Campamento de Guerra frente a la plaza de Acho.
De la Rosa anunció que espera instalar cinco módulos en zonas como Caquetá, jirón Trujillo y Flor de Amancaes, y pidió que esta iniciativa se replique a nivel metropolitano. Además, expresó su apoyo a la presencia militar en las calles y consideró que el estado de emergencia debería extenderse por al menos 30 días como medida preventiva.









