La crisis educativa en Loreto se evidenció nuevamente este martes, cuando los padres de familia de la escuela N.° 60011 de Quistococha, situada en el kilómetro 5.5 de la carretera Iquitos–Nauta, se encadenaron a la entrada principal del colegio como forma de protesta. La estructura del colegio, que acoge a aproximadamente 1.500 alumnos de educación primaria y secundaria, está colapsada y se inundó recientemente debido a la crecida de los ríos y las fuertes lluvias de la temporada.
Los progenitores informaron que varias aulas quedaron fuera de uso debido a filtraciones y daños en la estructura, mientras que los módulos temporales habilitados para seguir con las clases también están deteriorados y fueron afectados por el agua en las últimas lluvias. Frente a esta situación, optaron por interrumpir completamente las clases hasta que el Gobierno Regional de Loreto (GORE) indique la fecha de comienzo de la reconstrucción, un proyecto prometido hace más de 15 años.

“Estamos cansados de esperar. Nuestros hijos no pueden seguir estudiando en estas condiciones. Si no nos dan una respuesta inmediata, iniciaremos una huelga de hambre”, señalaron los padres durante la protesta.
La problemática ha empeorado en las últimas semanas por la época de aumento de los ríos, que ha provocado pasillos y aulas anegadas, creando un riesgo doble para alumnos y profesores. Los padres enfatizaron que no llevarán a sus hijos a clases hasta que se asegure una solución definitiva y segura.
La queja se añade a otros problemas recientes en Loreto, donde empleados del GORE han informado sobre presiones y actos de violencia, mientras la región lidia con dificultades en infraestructura y servicios esenciales. La manifestación en Quistococha evidencia el descuido de la infraestructura educativa en la Amazonía, y la necesidad de que las autoridades respeten los acuerdos establecidos.









