La gerente del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, Brenda Belleza, advirtió que el 80 % de los asesinatos contra choferes se ejecutan mediante el mismo patrón de interceptación con moto lineal, disparos a corta distancia y fuga inmediata. Las zonas con mayor incidencia de estos crímenes son distritos como San Juan de Miraflores, Bellavista y San Martín de Porres.
Paralelamente, el flagelo de la extorsión sigue creciendo: se contabilizan más de 30 mil denuncias en lo que va del año y se proyecta que la cifra total al cierre de 2025 será aún mayor. Según gremios del transporte, más de 400 empresas formales en Lima y el Callao han reportado pagos de hasta S/ 15 mil por unidad para poder operar sin represalias, con pérdidas mensuales que rondan los S/ 6 millones.
Este escenario ha generado fuerte alarma entre los gremios de transportistas, que denuncian una “industria criminal” de cobro de cupos y rutas. Ante ello, las autoridades anuncian intensificación de operativos y llamados a denunciar, pero la percepción de impunidad permanece alta, debido a que menos del 4 % de los casos por extorsión han terminado en sentencia firme.
El resultado es un ambiente laboral de extremo riesgo para los conductores, ya que la cifra del Ministerio Público dicta que cada ocho horas en promedio pierde la vida un chofer en Lima y Callao. La urgencia de actuar se perfila como clave para evitar que este año marque un récord histórico en violencia contra el transporte.









