El Papa León XIV, envío hoy un saludo a la 34.ª Jornada Mundial del Enfermo, que se desarrolla en la norteña ciudad peruana de Chiclayo, e instó a “toda la comunidad a apoyar a las familias afectadas con caridad y oración”.
“Me uno espiritualmente”, subrayó el Pontífice en sus saludos a los peregrinos de lengua española. El Papa León XIV envió en su representación al cardenal Michael Czerny, a la Jornada que se realiza en la ciudad peruana de Chiclayo, a 770 kilómetros al norte de Lima.
Al finalizar la Audiencia, el Pontífice se dirigió a la Gruta de la Santísima Virgen María de Lourdes, en los Jardines Vaticanos, y encendió una vela, “signo de mi oración por todos los enfermos, a quienes recordamos con especial afecto hoy, Jornada Mundial del Enfermo”.
En los Jardines Vaticanos, el pasado 30 de enero, León XIV bendijo una imagen de santa Rosa de Lima, durante la visita Ad Limina Apostolorum de 46 obispos peruanos a la Santa Sede, y al día siguiente recibió en audiencia a los purpurados del país sudamericano.
Czerny, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, en su primer día en Chiclayo visitó a los enfermos de un hospital, y el martes hizo un llamado a redescubrir la compasión del buen samaritano. Dijo que la falta de acceso a la atención médica y las condiciones inadecuadas de los servicios de salud son grandes desafíos en el mundo.
En sus saludos en varios idiomas durante la Audiencia general de este miércoles, León XIV encomendó a María a los enfermos y sus familias, y recordó que este año se celebra en el Santuario de Nuestra Señora de la Paz en Chiclayo la Jornada Mundial del Enfermo.
También delegó la protección “a las víctimas y a todos los afectados por las graves inundaciones en Colombia”, donde unas 50.000 familias de Córdoba, Antioquía, Bolívar, Santander, Chocó y La Guaira resultaron afectadas. El gobierno de Gustavo Petro informó que el mayor impacto se produjo en Córdoba, aunque también fueron dañados Sucre y Bolívar.
A Nuestra Señora de Lourdes, en la memoria litúrgica de este miércoles, en su saludo en italiano, León XIV encomendó a los jóvenes, los enfermos y los recién casados, para que “interceda por ustedes ante Dios y les obtenga las gracias que los sostengan en su camino”.
Robert Francis Prevost, nombre original de León XIV, nació hace 70 años en Estados Unidos y vivió dos décadas en Perú, donde inicio su labor pastoral hasta ser nombrado obispo por el desaparecido Papa Francisco. El jefe de la Iglesia dijo recordar mucho al Perú y el deseo de volver en una gira pastoral por la región.
“El próximo miércoles comienza el tiempo de Cuaresma”, período definido en inglés por el Pontífice como necesario “para profundizar en nuestro conocimiento y amor por el Señor, examinar nuestros corazones y nuestras vidas, y volver a centrar nuestra mirada en Jesús y su amor por nosotros”.
“Que estos días de oración, ayuno y limosna sean una fuente de fortaleza en nuestro esfuerzo diario por tomar nuestra cruz y seguir a Cristo”, expresó.

Durante la misa central de la 34 Jornada Mundial del Enfermo en Chiclayo, el Cardenal Michael Czerny subrayó hoy tres claves cristianas ante el sufrimiento: la conversión, el cuidado compartido y la fe en e¡ amor que sana.
Cada 11 de febrero, fiesta de la Virgen de Lourdes, la Iglesia Católica celebra la Jornada Mundial del Enfermo, la primera bajo el pontificado de León XIV y que este año lleva por lema “La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”.
La Jornada Mundial del Enfermo fue instituida por Juan Pablo II el 13 de mayo de 1992, respondiendo a la solicitud que le hizo el Cardenal Fiorenzo Angelini, entonces presidente del Consejo pontificio para la pastoral de los agentes sanitarios.
En la carta que le dirigió al purpurado, el santo polaco escribió que el objetivo de esta jornada es sensibilizar a los católicos y a la sociedad en general sobre “la necesidad de asegurar la mejor asistencia posible a los enfermos” y ayudarles “a valorar, en el plano humano y sobre todo en el sobrenatural, el sufrimiento”.
También para buscar que las diócesis y organizaciones religiosas “se comprometan en la pastoral sanitaria”, se favorezca el voluntariado, se refuerce “la formación espiritual y moral de los agentes sanitarios” y que los sacerdotes “comprendan mejor la importancia de la asistencia religiosa a los enfermos”.
En esta fecha se recuerda la renuncia del Papa Benedicto XVI, el 11 de febrero de 2013 y se hizo efectiva el 28 de febrero de ese mismo año, marcando un hito histórico al ser la primera dimisión voluntaria de un pontífice en casi 600 años. A sus 85 años, Joseph Ratzinger citó el deterioro de sus fuerzas físicas y mentales como la causa principal.









