
En la actualidad son muchos los pacientes en lista de espera o que se someten a diálisis en nuestro país. Esta situación desafía a seguir trabajando para optimizar las condiciones asociadas a la donación y al trasplante de órganos.
Cada institución hospitalaria debería contar con un equipo de profesionales capacitados en el área para trabajar específicamente en la detección de posibles donantes y así poder dar respuesta a la lista de espera de pacientes que necesitan un trasplante.
Uno de los aspectos claves tiene que ver con la procuración. El proceso siempre comienza con esta etapa, es decir, con la detección del posible donante, la evaluación de los criterios de selección, la certificación de muerte, la relación con la familia y el tratamiento del donante.
La procuración también implica iniciar el proceso de comunicación para articular la actividad hospitalaria y la participación de los diferentes actores institucionales para arribar al trasplante.
“Es fundamental discutir sobre procuración y trasplante, trabajar juntos para mejorar lo que hacemos con el fin de beneficiar a los dos grandes protagonistas, el donante y el receptor. Creo que la identificación de un potencial donante es hacer prevención terciaria. Tenemos que lograr que los médicos terapistas, médicos clínicos, o cualquier médico al que se le muera un paciente lo pueda pensar como donante” afirmó el doctor Rubén Schiavelli durante el encuentro “Más vida, más trasplantes”, organizado en el marco del 29° Congreso Internacional de Trasplantes, donde destacados referentes con diferentes miradas pero con un objetivo común, compartieron un espacio de intercambio en el que se integraron las perspectivas del paciente, la procuración y el trasplante e hicieron un recorrido sobre el pasado, presente y futuro del trasplante en el mundo y en nuestro país.







