La Costa Verde debe ser reforzada ante el riesgo de un terremoto y tsunami, según experto en infraestructura

El ingeniero Raúl Delgado Sayán advirtió que Lima no está preparada para un sismo de gran magnitud y propuso reforzar la Costa Verde con un muro estructural, al considerar que esta zona costera actúa como barrera natural ante terremotos y tsunamis.

Foto: Andina

El pasado 15 de junio del presente año, un sismo de magnitud 6.1 sacudió Lima y el Callao, generando desprendimientos en los acantilados de la Costa Verde y reavivando la preocupación sobre la seguridad estructural de esta franja costera. Ante este escenario, el ingeniero Raúl Delgado Sayán, presidente de la consultora Cesel y especialista en infraestructura, advirtió que “toda la ciudad de Lima no está preparada para un sismo de mayor magnitud” y que el problema no se limita a los acantilados.

Durante una entrevista en el programa “Ampliación de Noticias” de RPP, Delgado Sayán enfatizó que la Costa Verde cumple un rol clave como “parachoque de Lima” frente a un eventual terremoto o tsunami. “Tenemos que defenderla de todas maneras. No solo porque hay edificaciones encima, sino porque es el parachoque de Lima ante un sismo de gran magnitud y un eventual tsunami”, afirmó.

El ingeniero explicó que los edificios construidos sobre los acantilados representan una carga adicional para el terreno, pero que incluso en zonas sin edificaciones pueden producirse desplomes por causas geotécnicas. “La base es el acantilado. Entonces, tenemos que reforzarlo”, subrayó.

En ese sentido, recordó que en 2019 presentó un proyecto para reforzar la Costa Verde mediante la construcción de un muro pantalla de concreto armado en la base del talud. Esta estructura estaría anclada con tensores capaces de resistir hasta 100 toneladas de empuje, lo que permitiría estabilizar el terreno y protegerlo ante un eventual colapso.

El proyecto fue entregado al entonces Alcalde de Lima, Jorge Muñoz, y al municipio de Miraflores, quienes lo derivaron a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). Sin embargo, fue descartado por falta de presupuesto. “En ese entonces costaba entre 400 y 500 millones de dólares. Si se divide entre los 23 kilómetros de la bahía, no es una inversión significativa considerando el riesgo que enfrentamos”, sostuvo.

Delgado Sayán también cuestionó la efectividad de las mallas metálicas instaladas en los acantilados, señalando que estas no son suficientes para contener un colapso estructural. “Las mallas no te sirven. El problema no es solo el desprendimiento de piedras, sino el deslizamiento completo del talud”, advirtió.

Por su parte, otros especialistas como la arquitecta Gina Chambi, presidenta de la Comisión Nacional de Gestión de Riesgos de Desastres, han propuesto alternativas complementarias como la instalación de andenes y vegetación estabilizadora, en reemplazo de las geomallas, para reforzar los taludes de forma sostenible.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha advertido que Lima se encuentra en una zona de alto riesgo sísmico, con posibilidad de un terremoto de hasta magnitud 8.8, debido a la acumulación de energía en las placas tectónicas frente a la costa central.