Un grupo de expertos de la Escuela de Educación Superior Toulouse Lautrec ha desarrollado la herramienta ‘InspiraSound’, una composición sonora cuya efectividad para promover las nuevas ideas ha logrado resultados alentadores en un estudio piloto. El objetivo del estudio es potenciar el pensamiento divergente y ayudar a desbloquear la creatividad en el contexto de la era digital.
“Diseñamos una actividad piloto, que fue un primer paso para nosotros como institución. Decidimos hacer un encefalograma a un estudiante mientras estaba resolviendo un reto creativo. Estas ondas [cerebrales] las utilizamos como una suerte de partitura para llevarlas a un producto sonoro, para convertirlo en música. Es ahí donde aparece esta pieza musical, esta suerte de herramienta que provoca o motiva el pensamiento creativo”, señala Carlos Campos, subdirector de Innovación de Toulouse Lautrec.
En otras palabras, InspiraSound combina percusiones similares a un latido de corazón con sonidos binaurales leves y agudos, que le transmiten al oyente una sensación de sosiego. “Se crea un entorno similar al de la música de fondo. Es un fondo propicio para motivar el pensamiento divergente”.
Evidencia de estudio preliminar
A diferencia de otras piezas sonoras, ‘InspiraSound’ cuenta con el respaldo de un estudio piloto realizado a 24 estudiantes de 18 a 28 años divididos en dos grupos: uno experimental y otro de control.
Los estudiantes expuestos a InspiraSound (grupo experimental) fueron 35 % más propensos a desarrollar un pensamiento divergente, en comparación a los estudiantes que no tuvieron ningún estímulo sonoro.
Además, el grupo estimulado con la herramienta sonora fue un 22.6 % más propenso a desarrollar un pensamiento fluido, flexible, capaz de generar propuestas novedosas y utilitarias. Con estos resultados, los miembros del equipo de investigación esperan llevar a cabo otro estudio más amplio con una muestra superior a los 150 estudiantes.
“Estos resultados, si bien es cierto, no son concluyentes, son auspiciosos; nos dan pie a generar un experimento más extendido con mayor población de estudiantes o que la muestra sea mucho más significativa y, de todas maneras, con un producto sonoro 2.0, como podríamos llamarlo”, comenta Campos.