Joven que estranguló y quemó a su madre adoptiva, saldrá en libertad tras cumplir solo 8 años de prisión

El 7 de noviembre de 2013, el cuerpo sin vida de María Rosa Castillo, famosa como la “Reina de las Panaderías”, fue hallado en una zona apartada de Pachacámac.


María Rosa Castillo, la «Reina de las Panaderías», fue asesinada el 5 de noviembre de 2013 por su hijo adoptivo, Marco Arenas Castillo, con ayuda de su pareja, Fernanda Lora Paz. La estrangularon en su vivienda y luego quemaron su cuerpo en Manchay. Para despistar, Marco fingió preocupación por su desaparición, pero las pruebas y cámaras de seguridad revelaron la verdad.

Marco creció en una familia acomodada, pero tenía problemas de conducta y una vida de excesos. Su madre intentó ponerle límites, lo que empeoró su actitud. Incluso fingió su propio secuestro para sacarle dinero a su familia. Su relación con Fernanda agravó su comportamiento y terminó en el crimen.

El día del asesinato, Marco engañó a su madre con una supuesta reconciliación y la estranguló. Luego, con Fernanda, envolvió su cuerpo, lo trasladó en una camioneta y lo quemó para eliminar evidencias. La policía descubrió el crimen y ambos confesaron.

Inicialmente, se pidió una condena de 35 años, pero al demostrarse que Marco no era hijo biológico de la víctima, la pena se redujo a 20 años. Hoy, él está en el penal de Lurigancho y Fernanda en el de Chorrillos. Si mantienen buena conducta, podrían salir libres en 2033.