En la madrugada del viernes 27 de junio, un adolescente de 16 años perdió la vida luego de ser brutalmente golpeado por un grupo de personas en la Prolongación Javier Prado, cerca del cruce con la Carretera Central, en el distrito limeño de Ate Vitarte. El menor había sido acusado de ingresar a robar a una pollería-chifa de la zona.
Según testigos y personal de serenazgo, el joven habría arrebatado un celular dentro del local, lo que provocó que fuera retenido por trabajadores y vecinos. En las imágenes captadas por cámaras de seguridad se observa cómo, ya tendido en el suelo, el menor es agredido por al menos tres personas. Uno de los atacantes le lanza agua mientras otros dos continúan golpeándolo con violencia.
Tras la agresión, el adolescente fue trasladado de emergencia al Hospital de Vitarte, donde los médicos confirmaron que presentaba un politraumatismo encéfalo craneano. Pese a los esfuerzos del personal de salud, el menor falleció minutos después de su ingreso. El cuerpo fue derivado a la morgue central para la necropsia legal, mientras que el caso quedó en manos del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) de Ate.
Las autoridades ya cuentan con los videos de vigilancia y testimonios de testigos para identificar a los agresores. Uno de ellos, según el vocero municipal Javier Ávalos, ya habría participado en peleas anteriores en la zona. “Este menor entró y habría arrebatado un celular, pero fue retenido por uno de los trabajadores. Luego, un sujeto con polera negra le dio un golpe en la cara que lo tiró al suelo, y ahí continuaron golpeándolo”, declaró Ávalos a medios locales.
La familia del menor, por su parte, ha solicitado una investigación imparcial y ha negado que el joven haya cometido el robo. El caso ha generado indignación en redes sociales, donde se debate sobre el uso de la violencia como forma de justicia.









