El gobierno nipón reveló que el sismo 6.7 de magnitud en la escala de Richter, que ocurrió el jueves seis de setiembre, en la isla de Hokkaido, situada al norte de Japón, dejó un saldo de 44 muertos y 660 heridos.
Ante ello el secretario jefe del gobierno japonés, Yoshihide Suga, remarcó: “El gobierno tomará todas las medidas necesarias a fin de que cada uno pueda recuperar una vida normal y segura lo antes posibles”.
Asimismo, fuentes de la agencia noticias Reuters, señaló que un total de 2600 personas se encuentran en centros de evacuación en cifras de la Agencia de Gestión de Desastres del gobierno japonés.
Además, se han designado unos 40 mil efectivos entre ellos socorristas, bomberos y policías, en el lugar que se produjo en el epicentro, la localidad de Atsuma, con la finalidad de salvaguardar a la población y limpiar los deshechos que ocasionó el terremoto. Se suma también a los daños setenta edificios que están inoperativos dejando derrumbamientos y colapsando decenas de viviendas.
También, se espera reanudar con el sistema de transporte público ferroviario y normalizar con los viajes del Nuevo Aeropuerto de Chitose, del servicio de Área Metropolitana de Sapporo, localizado en Tomakomai, ubicado en la isla de Hokkaido, luego que dicha isla sufriera cortes de electricidad.
Cabe resaltar que se está reestableciendo el suministro de energía por lo que el gobierno japonés en una rueda de prensa argumento que en la isla de Hokkaido, donde alcanza una población de 5,3 millones invocó: «Es muy importante que los residentes, el Gobierno y la compañía eléctrica trabajen juntos para ahorrar un 20 % de la energía».
Por último, el país asiático sufre por el tifón Jebi que ha ocasionó la inundación trayendo consigo fuertes lluvias y vientos, donde el pasado martes cuatro de setiembre, dejó una cantidad de siete muertos y 200 heridos según cifras de la cadena Corporación de Radio y Televisión Española (RTVE).









