En un contexto de crisis política y tras las protestas que dejaron un muerto y más de cien heridos, el congresista Jaime Quito anunció una moción de censura contra el presidente, José Jerí, y la Mesa Directiva del Parlamento a quienes acusa de haber pactado una repartición de poder que ignora los problemas urgentes del país.
Desde la Bancada Socialista, el legislador aseguró que ya se están recolectando las firmas necesarias para sustentar la moción, que busca forzar un nuevo debate en el pleno y remover a los actuales miembros de la Mesa. “La población está pidiendo cambios, y no ha habido ninguno”, expresó. Según Quito, el Congreso y el Ejecutivo han consolidado un pacto político destinado a “garantizar impunidad”, mientras la inseguridad, la corrupción y la recesión económica continúan sin respuesta.
Quito arremetió contra la reciente conformación del gabinete del primer ministro Ernesto Álvarez Miranda —que tomó juramento el mismo día en Palacio de Gobierno— al que calificó como un “mini gabinete reciclado”, sin voluntad de cambio. Para el congresista, se trata de un equipo conformado por cuotas políticas entre las bancadas que respaldan a Jerí.
“No hay lucha contra la delincuencia ni propuestas serias. Solo propaganda y acuerdos bajo la mesa”, sentenció. Añadió que su bancada no otorgará el voto de confianza al gabinete y mantendrá una postura firme frente al Ejecutivo. “Este gabinete no merece la confianza del pueblo ni del Congreso”, afirmó.
El parlamentario también criticó al premier Álvarez por sus comentarios en redes sociales, donde tildó de “subversiva” a la reciente movilización nacional convocada por la Generación Z. “Lo que necesitamos es alguien que escuche, no un ‘terruqueador’. Nombrarlo fue un error político”, indicó Quito, al advertir que esa designación agrava la desconexión del Gobierno con la ciudadanía.
La moción de censura cuenta con el respaldo de congresistas como Alfredo Pariona, Pasión Dávila, Silvana Robles, Ruth Luque, y Flor Pablo, quien también se pronunció en contra de la actual Mesa Directiva. “No podemos tener como representantes a quienes nos han llevado a este desastre”, declaró Pablo, recordando que existió un intento previo de formar una nueva Mesa que finalmente no prosperó.
De aprobarse la moción, José Jerí dejaría de asumir la Presidencia de la República, lo que implicaría una nueva elección de la Mesa Directiva en el Congreso, y con ello, un nuevo encargado de la jefatura del Estado.
Mientras tanto, los legisladores impulsores de la iniciativa insisten en que no buscan generar mayor inestabilidad, sino “recomponer una estructura que se ha vuelto parte del problema, no de la solución”.








