
Un grupo de científicos liderados por la arqueóloga Nurit Feig, de la Autoridad de Antigüedades de Israel, y el profesor del Colegio Académico de Kinneret, Moti Aviam, desenterraron un sitio donde pudo darse la transfiguración de Jesucristo.
En dicho lugar se encontró las bases de un templo que tendría una antigüedad de 1,300 años. Se plantea que las construcciones del siglo VI hayan pertenecido a un monasterio, debido a que existen algunas celdas que aún están por excavar.
El grupo de expertos ve la posibilidad de que las ruinas sean de “aparente importancia” para la comunidad cristiana del periodo bizantino. Asimismo, la tradición bíblica ubica el monte Tabor, de Galilea, donde se habría realizado la transfiguración de Jesús.
Por su parte, el arzobispo Youssef Matta, acudió donde se realizan los trabajos de excavación y se mostró indicios vinculados al pasado religioso, informó la Iglesia greco-católica. Además, el municipio de Kfar Kama construiría un patio de juegos allí.
D.Y.M.








