Ante el aumento de redes delictivas en los centros de reclusión, el INPE ha reforzado sus medidas de vigilancia en los 68 centros del territorio nacional. De acuerdo con datos oficiales, entre julio y noviembre de este año se llevaron a cabo 2,505 requisas, lo que representa un incremento del 21% en comparación con el mismo periodo de 2024 y un 23% en relación a 2023.
Asimismo, se realizaron 282 traslados de prisioneros clasificados como de alta peligrosidad, superando en un 46% los traslados efectuados en 2023 (154) y en un 19% los de 2024 (230). Estas acciones intentan impedir que algunos prisioneros continúen actuando desde la cárcel o amenacen la seguridad interna.
Los centros penitenciarios de Challapalca, Cochamarca, Ancón 1 y Ancón 2 fueron los principales lugares de destino. Uno de los movimientos más recientes consistió en trasladar a 45 internos del penal Miguel Castro Castro y de Ancón 1 al nuevo pabellón de Régimen Cerrado Especial – Etapa A, diseñado para recibir hasta 160 reclusos procesados o condenados por delitos como sicariato, extorsión y secuestro. Entre ellos se encuentran los apodos ‘El jorobado’ y ‘JJ’.
Asimismo, se llevaron a cabo el traslado de 26 internos desde el penal de Juliaca al de Challapalca, muchos de los cuales están relacionados con grupos como ‘Los Injertos de Lima’ y ‘Los Injertos del Altiplano’.
En el marco de una política de manejo enfocada en luchar contra la corrupción, el presidente del INPE, Javier Paredes Yataco, dio a conocer la modificación de directores en las ocho oficinas regionales y en 66 cárceles del país. “Después de diez años, realizamos esta renovación para erradicar prácticas que permiten el ingreso de objetos prohibidos y favorecimientos indebidos”, declaró.
Desde el 7 de julio hasta hoy, se han iniciado investigaciones contra 49 empleados por supuestos delitos como abuso de poder, ingreso de artículos prohibidos y libertades inapropiadas. Asimismo, se ha comenzado la rotación del equipo de seguridad para prevenir lazos con internos que pongan en riesgo la integridad de los operativos.
En paralelo, se han reforzado los controles en las visitas. Más de 800 personas fueron intervenidas en puerta, incautándose 227 celulares, 636 accesorios y 2,433 gramos de droga.Estas acciones forman parte de una estrategia integral para recuperar el control en los penales y frenar el avance del crimen organizado desde el interior de las cárceles.








