
La ONU encuentra “evidencias claras” de que los crímenes de la banda terrorista Daesh perpetrados contra la comunidad izadí en Irak constituyen un genocidio.
Un equipo de investigadores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), creado en 2018 con el propósito de escrutar los crímenes cometidos por Daesh en Irak, ha encontrado “evidencia clara y convincente de que los crímenes [cometidos por el grupo extremista] contra el pueblo izadí constituyeron claramente un genocidio de tipo religioso”, según informó el lunes la agencia de noticias británica Reuters.
El medio, citando a Karim Asad Ahmad Jan, el jefe del equipo de investigadores de la ONU, señaló que la misión había descubierto, durante las pesquisas realizadas en el campo, claros indicios del macabro intento de los radicales para “exterminar” por completo a la comunidad izadí, una minoría kurda residente en el norte de Irak, por profesar su propia creencia religiosa.
Ahmad Jan, un abogado británico que se convertirá el próximo mes en fiscal general de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya (Países Bajos), en una rueda de prensa celebrada la misma jornada de lunes presentó su informe, cuya conclusión apunta a que los miembros de la comunidad izadí eran objeto de una persecución permanente por parte de los terroristas, quienes, precisa, “les obligaban a elegir entre renegar de sus creencias religiosas o morir”, recoge el reporte.