Se acerca octubre y con él una nueva edición de las elecciones municipales, quizás aún no te decidas a quien darle tu voto pero estoy seguro que si has escuchado y visto en todos los canales de televisión la cara blanca y pálida de Ricardo Belmont, si, aquel colorado de lentes y canoso, y el mismo que ha despertado todo tipo de críticas y calificativos luego de su mensaje audiovisual en el que se denota claramente un discurso xenófobo en contra de los ciudadanos venezolanos.
Pero a pesar de todas las frases nada amigables lanzadas por Belmont hacia los llaneros, el “hermanon” es el segundo favorito en las encuestas para llegar al sillón municipal, el 10% considera que votaría por él, solo por debajo de Renzo Reggiardo, el de Alto al Crimen, quien lidera la intención de voto con un 16%.
“200 000 venezolanos están en las calles como ambulantes, quitándoles los trabajos a los peruanos; sin embargo, el gobierno central se lava las manos y dice este es un problema del alcalde” fue lo que le dijo Belmont a Milagros Leiva en una reciente entrevista a raíz de sus desafortunados comentarios. Ahora, lo que me pregunto es: ¿Por qué Belmont es el segundo en las encuestas a pesar de sus comentarios? La respuesta nos obliga a hacer un poco de memoria.
El hoy candidato municipal fue muy querido allá por los desastrosos años 90, en medio del surgimiento del sangriento Sendero Luminoso y con el incursionismo de Alberto Fujimori, Belmont surgió como una buena opción para gobernar Lima y fue así que en 1990 salió elegido como flamante alcalde. El “hermanon” ya era un viejo conocido en la capital, su canal, RBC, cuyo nombre empresarial es Red Bicolor de Comunicaciones S.A.A, era por ese entonces el socio infalible de Belmont, tenía un programa llamado “Habla el pueblo” espacio que era dedicado a escuchar denuncias de la ciudadanía hacia los autoridades de sus distritos. RBC vio la luz en 1986 y tuvo que pasar duros momentos, uno de ellos fue la censura por parte de la dictadura de Velasco, allá por los 70´s. Luego, tras la caída del régimen militar, Belmont recuperó el control del medio.
Sin embargo, hasta el día de hoy, se le recuerda su gestión en RBC por el fraude que este protagonizó al ofrecer por ese entonces a los interesados acciones en dicho canal por un dólar. Millones lo denunciaron y se llegó a calcular que algunas familias aportaron hasta 6 mil dólares.
Antes de su éxito como broadacaster. Belmont ya contaba con popularidad en las calles limeñas. 5 años antes de RBC, el “hermanon” saltó a la palestra con uno de los eventos más solidarios que hasta el dia de hoy sigue vigente, la Teletón. A inicios de los años 80 hasta el año 2005, Ricky Belmont fue el promotor, además de conductor, del evento que recaudaba, y recauda, fondos para la Clínica Hogar “San Juan de Dios”. Formato que se venía dando con éxito en otros países como Chile y Colombia.
El éxito y las millonarias cifras que el evento recaudaba, ayudaron a que Belmont incursione en la política.
Y fue así como Ricardo Belmont logró ser alcalde de Lima, durante su gestión (1990-1995), el “hermanon” realizó proyectos como el Intercambio Vial Sur (el trébol de Javier Prado), el intercambio vial del Óvalo Higuereta y la Reconstrucción de la Costa Verde, de Magdalena a San Miguel. También es cuestionado por los malos manejos que este hizo con el programa social “Vaso de Leche”, aunque en 2005 fue absuelto de todo cargo junto a otros funcionarios.
La gestión edil de Belmont y sus sueños con aroma a Palacio de Gobierno fue boicoteada por el presidente de ese entonces, el “chino” Alberto Fujimori, quien le chantó un Decreto 776 que impidió a las autoridades municipales tener autonomía en sus comunas, y fue así que el “hermanon” dejó obras y proyectos sin terminar.
Sin embargo su paso por la política no terminó ahí, en 2009 ocupó un curul en el Congreso como accesitario del también exalcalde de Lima Alberto Andrade a raíz de su fallecimiento, estuvo en el Parlamento hasta julio de 2011. Luego, decidió ostentar nuevamente el sillón presidencial, en 2016 postulo con el partido Siempre Unidos, pero por motivos de desencuentros al interior del partido, terminó apoyando, aunque ustedes no lo crean, a Renzo Reggiardo, su rival directo en la presente campaña.
Sin duda Ricardo Belmont es un personaje recontra conocido en la política y en la sociedad limeña, recomendamos que los electores conozcan el historial de cada uno de los aspirantes para tengan seguro su voto al momento de acudir a las urnas. Y con respecto a Belmont, que se dedique a pregonar su plan de gobierno y a evitar discursos xenófobos.
F. O. B








