El pasado sábado 13 de septiembre una lamentable noticia estremeció al barrio de Vallecas en Madrid, España. Una fuerte explosión causada por la acumulación de gases en un local sin licencia, según informes preliminares, destruyó por completo un edificio de tres plantas, dejando como consecuencia 25 heridos y 2 víctimas mortales.
Entre los fallecidos se encuentra Cristhian Junior Obando Feria (28), un ciudadano peruano que migró a España con el deseo de mejorar su situación económica y ayudar a su familia.
Amigos de la víctima quienes habían acordado reunirse el día del estallido reportaron su desaparición a las autoridades. Tras la insistencia dos días después, la policía acudió a la calle Manuel Maroto para remover una nueva sección de escombros, donde lamentablemente yace el cuerpo del compatriota.
Obando se encontraba sepultado bajo metros de arena, polvo y ladrillos, incluso aún más profundo que la primera víctima, un ciudadano colombiano de 55 años.
Una prima hermana que reside en es país reconoció el cadáver en la morgue de la ciudad.
Familia no cuenta con recursos para repatriar el cuerpo
El desconsuelo de la familia se suma a la incertidumbre por el futuro del cuerpo de Cristian Obando debido a que las condiciones de pobreza que afrontan les impide recaudar el monto de aproximadamente 65 mil soles que cuesta la repatriación (si se hace de manera privada).
Ante ello la Cancillería ha requerido renovar el certificado de pobreza extrema de la madre, trámite que demora más de una semana para luego ingresar a la lista de espera de peruanos fallecidos en diferentes países.
Mientras tanto, las prendas de Cristian se encuentran siendo veladas simbólicamente en su casa ubicada en Lomas de Zapallal, Puente Piedra.









