En Estados Unidos, un equipo de científicos del Instituto Salk consiguió crear estructuras celulares similares a los embriones a partir de una sola célula cultivada de una oreja de ratón. El equipo de científicos asegura que estos podrían ser utilizados en el futuro para probar medicamentos y estudiar los inicios de la vida.
El grupo de investigadores liderados por el científico español Juan Carlos Izpisúa han logrado por primera vez crear estructuras similares a blastocistos a partir de una sola célula cultivada de ratón. Blastocisto es un embrión de cinco o seis días de desarrollo que presenta una estructura celular compleja, la cual está compuesta por una masa celular interna de la que se origina el embrión y de una capa periférica de celular que formará la placenta.
Juan Carlos Izpisúa dice que “estos estudios nos ayudarán a comprender mejor los comienzos mismos de la vida, cómo una sola célula puede dar origen a millones de células y cómo están reunidas en el espacio y en el tiempo para dar lugar a un organismo plenamente desarrollado. Es importante destacar que este trabajo evita el uso de embriones naturales y es escalable”.
En el último número de la revista Cell los investigadores informaron que estos “blastoides” cultivados tienen la misma estructura que los blastocitos naturales e incluso se pueden implantar en el útero y podrían servir para avanzar en la investigación sobre el desarrollo, así como a informar sobre temas relacionados con el embarazo, la infertilidad o futuros problemas de salud.
A.C.R.









