El jefe de Gobierno de España, Pedro Sánchez, calificó este jueves de “ilegal” la guerra que iniciaron Estados Unidos e Israel contra Irán, y demandó respeto al derecho internacional.
En su discurso en el marco del Consejo Europeo en Bruselas, Sánchez defendió la postura del país ibérico ante la crisis provocada por el conflicto bélico, que iniciaron Washington y Tel Aviv el 28 de febrero, con la muerte del líder supremo iraní, el ayatola Alí Jamenei.
Consideró “coherente y consistente” la posición de Madrid, y reafirmó su compromiso con el derecho internacional y el multilateralismo. Hizo además referencia a “la necesidad de una coexistencia pacífica entre naciones y sociedades”.
Defendió la posición de España frente a la “gravísima crisis” provocada por la guerra en Irán. “El Gobierno (español) está donde ha estado siempre en la defensa del derecho internacional, de la paz y el ´no a la guerra´”, subrayó.
La guerra en Irán “no lo apoyamos y la consideramos ilegal, pero desgraciadamente no solo en costes de vidas humanas, de desplazados y refugiados, sino desde el puntos de vista del bolsillo de nuestros conciudadanos ya empezamos a sufrir” los efectos de una crisis energética global, anotó.
Lamentó que se ataquen hospitales y escuelas con la muerte de muchos civiles, incluido más de 270 personas, al ser bombardeada una escuela primaria femenina, al sur del país islámico, lo que generó la ira de la población persa y promesas de venganza por parte del ejército y la Guardia Revolucionaria.
«No solo España, toda Europa está en contra de esta guerra ilegal en Irán. No participaremos en ella, pase lo que pase», manifestó a los periodistas que luego lo abordaron al término de la sesión de Consejo Europeo.
Sánchez sostuvo que España ha actuado siempre con responsabilidad en situaciones difíciles. Recordó la guerra de Rusia y Ucrania y el conflicto en Medio Oriente, además de la discrepancia abierta con EEUU y la Unión Europea. “Y por supuesto, ahora en relación con Irán”, que lo ha enfrentado con la administración de Donald Trump, aliado de Israel.
Con el respaldo de la Casa Blanca, que desplegó una importante fuerza militar en Medio Oriente, Israel ha bombardeado infraestructuras en Irán. También lleva a cabo ataques a la vecina Líbano desde el 2 de marzo, con el desplazamiento de un millón de personas, debido a los enfrentamientos con el grupo armado chií libanés, que apoya a Teherán.
De otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, en una entrevista con BBC News, hizo un llamado a los gobiernos de Estados Unidos e Israel para que reconozcan el desbordamiento de la actual guerra contra Irán ante la volatilidad del recurso energético en el mercado internacional y otros problemas.
Advirtió el riesgo de la escalada bélica ante la posibilidad de una completa desestabilización de Medio Oriente, importante región productora de petróleo. Albares consideró que hay una falta de claridad en los objetivos de la intervención militar en Irán y señaló que las agendas divergentes de Washington y Tel Aviv ponen en peligro la vida de millones de personas.
Por su parte, el canciller de Omán, Badr al-Busaidi, sostuvo en una entrevista con la revista The Economist que Estados Unidos ha perdido el control de su política exterior y llamó a los aliados de Washington a contribuir a que se retire de lo que llamó “guerra ilegal” contra Irán.
Sostuvo además que las alteraciones en la navegación en el estrecho de Ormuz constituyen una consecuencia previsible en la guerra y dijo que esta situación ha impulsado al alza los precios de la energía y ha incrementado el riesgo de una recesión profunda a nivel global.










