
Juliana Marins, una joven brasileña de 26 años, fue encontrada muerta el martes tras caer por un acantilado del volcán Rinjani en Indonesia. La turista había estado desaparecida desde el pasado sábado, cuando resbaló mientras hacía senderismo. Su familia informó sobre el hallazgo en redes sociales, confirmando que Marins no sobrevivió tras cuatro días sin alimentos ni agua.
Marins se encontraba atrapada a unos 650 metros de la ladera del volcán cuando fue vista por un grupo de turistas, quienes, utilizando un dron, documentaron su situación y compartieron la ubicación exacta con las autoridades. A pesar de que los rescatistas lograron localizarla, las difíciles condiciones climáticas y el terreno accidentado complicaron el rescate.
La mujer había comenzado su viaje de mochilera en febrero, explorando varios países del Sudeste Asiático, incluyendo Filipinas, Tailandia y Vietnam, antes de llegar a Indonesia. Su cuenta de Instagram, donde compartía sus aventuras, fue utilizada por la familia para mantener informados a sus seguidores sobre la búsqueda y el estado de Juliana.
Tras el trágico desenlace, el presidente brasileño Lula Da Silva expresó su condolencia a la familia de Marins y ofreció el apoyo de los servicios diplomáticos en Indonesia. «Recibí con gran tristeza la noticia de su fallecimiento. Mis pensamientos están con su familia en este momento tan doloroso», escribió en sus redes sociales.
El accidente se produjo el 21 de junio, cuando Marins y su grupo intentaban alcanzar la cima del monte Rinjani, famoso por sus senderos desafiantes y su belleza natural. Las condiciones de escalada eran difíciles, con visibilidad limitada y un terreno resbaladizo, lo que contribuyó a la tragedia.







