La elección del cardenal Robert Francis Prevost como papa León XIV ha sido celebrada por diversas instituciones tanto en Perú como en Estados Unidos, países que han marcado su historia de vida y vocación religiosa.
Prevost, nacido en Chicago en 1955, ingresó a la Orden de San Agustín en 1977 y fue ordenado sacerdote en 1982. Su vínculo con el Perú se remonta a 1985, cuando fue enviado como misionero a la Prelatura de Chulucanas, en Piura. A lo largo de más de tres décadas, desempeñó diversos cargos en la Iglesia peruana, siendo obispo de Chiclayo de 2015 a 2023, y administrador apostólico del Callao. En 2015 obtuvo la nacionalidad peruana, consolidando así su identidad binacional.
El nuevo pontífice fue elegido el 8 de mayo en el tradicional cónclave celebrado en la Capilla Sixtina, tras la muerte del papa Francisco. Participaron 133 cardenales electores de todo el mundo, quienes, tras varias rondas de votación secreta, eligieron a Prevost por mayoría. Su perfil pastoral, su experiencia internacional y su cercanía con las reformas impulsadas por Francisco fueron factores clave en su designación.
En su primer mensaje desde el balcón de la basílica de San Pedro, el papa León XIV dirigió unas emotivas palabras en español a los fieles del Perú:
“A todos, en modo particular, a mi querida diócesis en Chiclayo, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo, ha compartido su fe y ha dado tanto para seguir siendo una Iglesia fiel a Jesucristo”.
La Conferencia Episcopal Peruana saludó la elección del nuevo pontífice y agradeció las palabras dedicadas al país sudamericano. “Saludamos a nuestro cardenal Robert Prevost como nuevo sucesor de Pedro con el nombre de León XIV”, señalaron en un comunicado, recordando también su cercanía pastoral con las comunidades que sirvió.
Por su parte, la Embajada de Estados Unidos en Perú celebró la elección con un mensaje publicado en redes sociales: “De Chicago a Chiclayo”, destacando la trayectoria binacional del nuevo papa. El comunicado resalta además que esta histórica elección ocurre en el marco del Bicentenario de Relaciones Diplomáticas entre ambos países, lo que refuerza aún más el significado del momento.
El presidente estadounidense Donald Trump también reaccionó, calificando la elección de Prevost como un “gran honor para nuestro país”. A través de Truth Social, expresó su orgullo por que un ciudadano estadounidense haya sido elegido como papa, y manifestó su deseo de reunirse pronto con él.
Prevost sucede al papa Francisco y adopta el nombre de León XIV, en referencia a una tradición de firmeza doctrinal con apertura pastoral. Su elección marca un momento sin precedentes: es el primer papa nacido en Estados Unidos y el primero con nacionalidad peruana, símbolo del carácter universal y multicultural de la Iglesia Católica en el siglo XXI.









