El regreso de la Doctrina Monroe

Por: Alejandro Marco Aurelio Capcha Hidalgo
Periodista: Reg. N°-4654-

La Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) 2025, recalibra la política exterior hacia el ‘competidor’ chino. Cabe resaltar, ESN 2025, de la administración Donald Trump, define la contención de China como un interés nacional prioritario. Asimismo, el documento estratégico de Washington considera que sus intereses fundamentales pasan por neutralizar la influencia de China en la competencia global, especialmente en el Indo-Pacífico. También según la nueva estrategia, la principal prioridad de seguridad nacional de EE. UU. es asegurar su preeminencia frente al ascenso de China. Sin duda, esta idea refleja una perspectiva euroescéptica o que considera que la influencia global y el poderío económico de Europa están disminuyendo, a menudo contrastando con el ascenso de otras potencias.

No se atribuye a una frase única, sino a análisis y discursos que abordan temas como el envejecimiento de la población europea, su dependencia energética, o su falta de unidad política real. Por tal el gobierno de Trump aduce, debe resucitarse la Doctrina Monroe “América para los americanos”
La frase describe una doctrina de política exterior intervencionista y de poder, anclada en el realismo político (lucha por el poder, supervivencia del Estado), con tintes neoconservadores o «neocons», y una clara impronta reaganiana de confrontación global, enfocándose en América Latina como frente contra amenazas ideológicas y criminales, similar a la Guerra Fría, pero adaptada a amenazas actuales (narcotráfico, «Socialismo del Siglo XXI») ideológicamente, utilizando términos como «narcodictadura venezolana», «narcoestado mexicano», «Colombia parasitada por Petro y su banda», y «añeja tiranía cubana». Frases que reflejan un sentimiento similar incluyen: Guerra contra el narcoterrorismo. El anuncio de Trump de ataque a bote ‘narco’ en el Caribe, un mensaje de prepotencia imperialista» (esta desde la perspectiva opuesta). El artículo de opinión es la propia metáfora del «efecto dominó» aplicada a los cambios políticos regionales.


Un informe de inteligencia que evalúa la influencia de Estados Unidos y la marea política de derecha en la región, mencionando líderes específicos como Lula, Boric, Kast, Milei y países aliados como Panamá, El Salvador, Costa Rica y Ecuador. El efecto político-estratégico luego tendría que alcanzar al Brasil post Lula; y a Chile, donde Boric y la prédica comunista deben enterrarse con Kast como nuevo presidente. Entre tanto, es sólida la alianza que Washington ha construido especialmente con Panamá y la recuperación del control del Canal; con El Salvador, Costa Rica y Ecuador. La sintonía política con Milei ha permitido que Argentina se posicione como un aliado clave en la región.
Estados Unidos observa con recelo la consolidación de la presencia china en América Latina simbolizada por el puerto de Chancay.
Un realineamiento de la política exterior de un país (probablemente Perú, dado que menciona la posible compra de F-16 por parte de Perú) hacia Estados Unidos, debido a la negativa de Ecuador de permitir una base estadounidense en Manta. La política exterior del país debe ser de neutralidad activa, pero con un giro a EEUU, en el plano militar.


Esto nos obliga a meditar sobre nuestra política exterior, que sin duda debe ser de neutralidad activa, pero también con urgentes acercamientos a EE UU. Dependemos inevitablemente de las decisiones que tome Trump.