El juego del calamar ha causado furor en el gigante asiático, China, a pesar de estar terminantemente prohibido por su contenido violento. Para ello, los fanáticos han encontrado la manera de esquivar dichas barreras a través de la descarga ilegal. Shangai es un claro ejemplo de que las prohibiciones han sido ignoradas e incluso los comerciantes han hecho de la serie censurada una oportunidad de ventas con comidas, trajes y otros elementos.
De esta manera, se ha dado a conocer que China tiene piratería y esta es consumida a través de páginas web de descarga ilegal y de fácil acceso. De hecho, el embajador de Corea del Sur en China, Jang Ha-sung, reveló que la serie “está siendo distribuida ilegalmente en unas 60 páginas de China”.
Además, las redes sociales han demostrado que este programa tiene mucho éxito, pues la etiqueta ‘El juego del calamar’ tiene cerca de 2 mil millones de visualizaciones. Este ha resultado ser un espacio en donde se tocan temas de cómo superar algunos de los desafíos o de qué sucedería si hicieran un trabajo similar en su país.
Finalmente, la producción de galletas como ‘dalgona’, disfraces y máscaras fueron hechas, tras petición de los fanáticos. Ejemplo de ello, es el caso de Peng Xiuyang, para una entrevista de AFP, quien indicó que un cliente preguntó sobre un producto en específico relacionado con la serie y al hacer caso a sus peticiones sus ventas crecieron en un 30%.
A.P.V.









