EEUU y Colombia enfrentados en su peor crisis

Trump amenaza y Bogotá acusa de intromisión

Las relaciones entre Colombia y Estados Unidos llegaron a su más bajo nivel tras la amenaza de Washington a Bogotá con aplicar aranceles y el país sudamericano acusa a la nación del norte de “intromisión” en la región.

La cadena de televisión CNN indicó este lunes que el presidente estadounidense Donald Trump está dispuesto a castigar a Colombia en la “disputa entre las dos naciones”, luego de que ambos líderes “intercambiaran críticas”.

La medida se produce después de que el senador republicano Lindsey Graham en la red social X adelantara que Trump anunciaría “importantes aranceles” contra el país sudamericano por el tráfico de drogas.

“No tienen una lucha contra las drogas. Producen drogas. Refinan drogas. Producen cocaína. Tienen fábricas de cocaína. No tienen una lucha contra las drogas”, sostuvo Trump el domingo por la noche.

Trump, según CNN, señaló que “suspenderé todos los pagos a Colombia porque no tienen nada que ver con su lucha contra las drogas (…) Colombia está fuera de control y ahora tienen al peor presidente que han tenido”, subrayó.

El mandatario colombiano, Gustavo Petro, por su parte, afirmó este lunes que EEUU y Europa son responsables del “asesinato” de 300.000 colombianos y denunció a Washington de “intromisión” en los asuntos internos de Colombia.

Dijo que Colombia siempre ha sido respetuosa con EEUU, pero Trump ha sido “grosero e ignorante” con su país. La canciller colombiana, Rosa Villavicencio, anunció que ha llamado a consultas al embajador colombiano en Washington, Daniel García-Peña. «En las próximas horas», el Gobierno de Petro tiene previsto informar de nuevas decisiones, dijo en un escueto comunicado.

El líder de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) ha criticado a EEUU por los ataques contra supuestas “narcolanchas” en el mar Caribe, lo que para Trump sería muestra de la connivencia de Petro con el tráfico de drogas. Petro además ha exigido el retiro de las bases militares estadounidenses en Colombia.

Petro sostuvo el domingo que EEUU tiene una «codicia petrolera» por los recursos en Venezuela, que tiene en su territorio importante reservas de crudo y gas, y que este deseo es lo que está detrás de los ataques a embarcaciones de pescadores en el Caribe.

La escalada dialéctica ha derivado en una orden de Trump para suspender «cualquier forma de pago o subsidio a Colombia».

El ministro del Interior de Colombia, Armando Benedetti, afirmó que Estados Unidos es el país más consumidor de drogas y que Trump desconoce que Petro ha sido el presidente «que más ha luchado contra el narcotráfico» en el país cafetero.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a su vez, advirtió este lunes acerca de las graves consecuencias de una “intervención extranjera” en la región y considera una “prioridad” del gigante sudamericano mantener la “zona de paz” y “libre de armas de destrucción masiva”.

La administración de Trump enfrenta una crisis política y económica, a nueve meses en el poder, que alcanzó máxima expresión el sábado con masivas movilizaciones en las principales ciudades del país para rechazar las políticas de inmigración y arancelaria que ha repercutido de manera negativa en la economía estadounidense.

El descontento ciudadano se produce en el contexto del cierre del Gobierno, el 1 de octubre, suspendiendo programas federales; miles de empleados públicos han sido despedidos y otras decenas de miles están en suspensión de trabajo y sueldo.

Durante la campaña electoral el entonces candidato Trump había prometido la «mayor campaña de deportación» y sostuvo que los «extranjeros ilegales» habían invadido EEUU y hasta los vinculó con la delincuencia.

En su segundo mandato, iniciado el pasado 20 de enero, ha impuesto una “guerra arancelaria” a los productos que llegan a Estados Unidos procedentes de países de todo el mundo y asegura que la medida impulsará la industria manufacturera local, pero está generando el aumento en los precios de los productos y una crisis económica en el país.

Además, el magnate republicano tiene problemas con el alto mando de las Fuerzas Armadas, algunos han renunciado a sus cargos al oponerse a ser usados para reprimir las protestas en el país, principalmente en estados gobernados por demócratas, y en llevar a cabo operaciones militares en América Latina, como ocurre en mar Caribe, con el pretexto de enfrentar a los carteles de la droga.