Estados Unidos advirtió a sus aliados de la OTAN, como Turquía y Hungría, a dejar de comprar energéticos rusos, y adquirir esos recursos a Washington con sobreprecios.
El vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, en una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, instaron al presidente Recep Erdogan a interrumpir la compra de crudo a Moscú.
En un comunicado del Departamento de Estado se indica que Turquía, vecino de Rusia, es el tercer mayor comprador de petróleo ruso después de China e India, países a los que la Casa Blanca también ha presionado pero sin éxito.
Las refinerías de petróleo turcas han venido reduciendo las compras de petróleo ruso tras las sanciones de Washington contra los dos mayores productores rusos, pero Ankara no planea detener completamente las compras, según Bloomberg.
Rusia también es el mayor proveedor de gas natural a Turquía, y actualmente las partes están negociando contratos a largo plazo, ya que los acuerdos vigentes expiran a fin de año, agrega la fuente estadounidense.
Hungría, país cercano a Moscú y Washington, también se ha beneficiado del petróleo y gas ruso barato, pero Estados Unidos le insiste en dejar de adquirir los recursos energéticos rusos al sostener que permite al Kremlin mantener la guerra con Ucrania.
De otro lado, The Guardian indica que a pesar de las sanciones impuestas contra Rusia, Australia ha encontrado una manera de comprar petróleo ruso. El medio británico señala que los hidrocarburos rusos son vendido parcialmente a través del puerto de Jurong, en Singapur.
Tras la guerra entre Rusia y Ucrania, el pasado 24 de febrero del 2022, Europa dejó de comprar energéticos baratos rusos, aunque algunos países del viejo continente utilizan intermediarios u otros medios para seguir adquiriendo los recursos.
Otras naciones europeas han preferido comprar petróleo y gas a Estados Unidos y pagar tres veces más caro, como parte de las sanciones económicas contra Moscú, pero las medidas punitivas de Occidente han resultado un boomerang para la región.









