Estados Unidos abogó este sábado por llegar a acuerdos con China, a pesar del distanciamiento por la llamada ´guerra fría´, mientras Beijing anunció que suspenderá sus aranceles a las importaciones desde África para impulsar el desarrollo del continente negro.
El secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional norteamericano, Marco Rubio, en su discurso ante la Conferencia de Seguridad de Múnich, Alemania, dijo que existe “la obligación de comunicarnos con ellos y hablar como grandes potencias del planeta (…). Sería una pala praxis geopolítica no mantener conversaciones con China”, sostuvo.
En la capital bávara admitió que los “intereses nacionales” de Washington y Beijing “no están alineados”, pero “le debemos al mundo intentar gestionarlos lo mejor que podamos, obviamente evitando el conflicto, tanto económico como algo peor”. Advirtió que los efectos negativos pueden tener “implicaciones globales”, según EP.
La administración de Donald Trump impulsa una geopolítica que busca el dominio de América Latina y el Caribe, así como controlar los recursos naturales de la región, incluso por la vía militar, lo que ha generado críticas de gobiernos progresistas como México, Brasil, Colombia y otros, aunque Trump amenazó a Venezuela y Cuba.
Trump, involucrado en algunos escándalos, como en el caso del magnate Jeffrey Epstein, desde el inicio de su segundo mandato, el 20 de enero del 2025, ha impuesto una política arancelaria a distintos países y a Latinoamérica lanzó la advertencia de sanciones a los que comercien con gobiernos que no son del agrado de Washington.
EEUU ha sido anfitrión esta semana de una Conferencia de Jefes de Defensa del Hemisferio Occidental para coordinar una estrategia para frenar la presencia China en la región, y el presidente Trump ha convocado a una cumbre el próximo 7 de marzo con sus aliados de derecha para aumentar la participación militar estadounidense en la zona.
En este contexto, Estados Unidos ha lanzado una ofensiva diplomática en Perú, donde denunció esta semana a China de pretender desconocer la soberanía sobre el megapuerto de Chancay, a 80 km al norte de Lima, una importante ruta que une a Sudamerica y Asia. El saliente gobierno de José Jerí ha mostrado un mayor acercamiento hacia EEUU.
Rubio también dijo a la agencia Bloomberg que la dependencia de Occidente de China para obtener minerales críticos debe revertirse.
Desde Múnich, Rubio abogó durante la conferencia por intentar llegar a acuerdos con China a pesar de los conflictos y los “irritantes” que afectan a la relación entre las dos potencias.
El secretario de Estado de EEUU se reunió en Múnich con el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, quien planteó a Rubio en la misma línea que “el diálogo es mejor que la confrontación; la cooperación, mejor que el conflicto y el ‘win-win’ mejor que la suma cero”.
China anunció este sábado que eliminará aranceles sobre productos de 53 países africanos a partir del 1 de mayo. El presidente Xi Jinping explicó que Bejing pretende simultáneamente avanzar en las negociaciones de un acuerdo integral de asociación económica para el desarrollo y la ampliación del acceso al mercado de los productos africanos.
En un mensaje enviado al presidente angoleño, João Lourenço, presidente rotatorio de la Unión Africana, y al presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahmud Alí Yusuf, Xi dijo que China “está dispuesta a trabajar con África para impulsar la amistad histórica, profundizar la cooperación mutuamente beneficiosa, fortalecer el entendimiento y la afinidad mutuos, y escribir juntos un nuevo capítulo en la comunidad de destino China-África, un futuro compartido para todos, en la nueva era”.
El representante permanente de EEUU ante la OTAN, Matthew Whitaker, señaló que China será su principal competidor estratégico de Washington de este siglo.
La secretaria general de la ONG Amnistía Internacional, Agnès Callamard, denunció el discurso de Rubio en Munich como una visión “increíblemente racista” de la realidad contemporánea después de que el diplomático norteamericano dedicara buena parte de su comparecencia a celebrar la civilización occidental como piedra de toque en las relaciones entre Europa y Estados Unidos.
Callamard ha deplorado, en general, la retahíla de “discursos mediocres” de los líderes internacionales que acuden a Múnich para hablar de seguridad, un enfoque reduccionista que ignora los verdaderos problemas.

En tanto, el canciller chino, Wang Yi, rechazado las críticas vertidas este sábado contra Naciones Unidas por Rubio y defendió la importancia del foro mundial. “Nadie tiene derecho a destruir o a derribar el sistema de Naciones Unidas” porque es una “plataforma donde todas las naciones tienen voz y derechos”.
Yi, asimismo, exigió justicia para el pueblo palestino, respeto a la soberanía de Venezuela y un diálogo en Ucrania que permita resolver las causas de la guerra y abrir paso a una “paz duradera”, informó la cadena latinoamericana Telesur.
Sobre Irán, Rubio sostuvo que la preferencia del presidente Trump era alcanzar un acuerdo, pero que era “muy difícil”, según la agencia oficial iraní IRNA. El propio mandatario estadounidense se había mostrado más positivo sobre las negociaciones apenas unas horas antes, cuando afirmó que creía que los negociadores estadounidenses “tendrán éxito” en alcanzar un acuerdo.








