La defensa del exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, detenido en 2024 en la embajada de México en Quito, denunció al Gobierno de Daniel Noboa por incumplir acuerdos vinculantes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH).
La abogada Sonia Vera advirtió el riesgo para su vida e integridad física con el traslado de Glas, de 56 años, a una prisión de máxima seguridad sin el debido proceso legal y la exposición del mismo en plataformas de comunicación, según medios locales.
El presidente Daniel Noboa, empresario nacido hace 38 años en Estados Unidos, ha difundido fotografías de Glas en su nuevo centro penitenciario. El exvicepresidente figura entre los 300 reclusos considerados de alta peligrosidad trasladados a la nueva “Cárcel del Encuentro”, un centro que aún no ha sido inaugurado oficialmente.
El caso se enmarca en un contexto de crisis penitenciaria en Ecuador, con recientes masacres carcelarias y tensiones políticas, donde la prisión se ha convertido en un instrumento de presión y propaganda del gobierno derechista.
En junio pasado, un tribunal de la Corte Nacional de Justicia condenó a 13 años de cárcel e inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos al exvicepresidente Glas por una presunta malversación de fondos públicos.
Vera argumentó que estas acciones constituyen un acto de desacato y humillación institucional, prohibido por los estándares internacionales, ya que cualquier exposición pública incompatible con la dignidad humana impone al Estado un deber reforzado de protección.
Dijo que el traslado se realizó “sin notificación a la defensa, sin informe médico ni intervención de la Mesa Técnica ordenada por el sistema interamericano, lo que configura una violación grave de la Convención Americana de Derechos Humanos”, reporta Telesur.
La jurista advirtió que esta forma de proceder, avalada por instituciones que deberían garantizar el cumplimiento de la ley en el país, compromete la responsabilidad internacional de Ecuador.
Tras su arresto, el 5 de abril de 2024 en el interior de la Embajada de México en Quito, a pesar de haber recibido asilo político de ese país, Glas ha permanecido recluido en condiciones cuestionadas por organismos internacionales.









