En la provincia de Coronel Portillo (Ucayali), un deslizamiento de tierra en el puerto de Iparia, a las 5:00 a. m. del lunes, causó que dos barcos fluviales se hundieran, resultando en 30 desaparecidos, más de 20 heridos y 13 fallecidos. Las embarcaciones eran de las compañías Transporte Deo Rigo y Transporte Rápido El Oriente. Una de ellas había salido de Pucallpa rumbo a comunidades nativas en la cuenca del Caco y estaba desembarcando carga y pasajeros cuando el barranco se desplomó. La segunda se hundió por completo. De acuerdo con los informes locales, había niños, maestros y ancianos entre los pasajeros.
El COEN (Centro de Operaciones de Emergencia Nacional) comunicó que el siniestro se debió a la erosión de la ribera del río Ucayali. De inmediato, se desplegaron equipos de rescate de la Policía Nacional, la Marina de Guerra y brigadas locales. Un helicóptero M17-20 partió desde Pucallpa para reforzar las operaciones. El Centro de Salud de Iparia atendió a un total de 20 individuos, entre los que 4 siguen hospitalizados y 16 ya han sido dados de alta. Con el propósito de ofrecer atención especializada, el Ministerio de Salud mandó un grupo compuesto por diez enfermeros, médicos, psicólogos y obstetras.
El Ministerio de Educación, por su parte, expresó pesar por la muerte de maestros del IEST Público Colonia del Caco y subrayó su dedicación a la educación en las zonas amazónicas. Entre los que sobrevivieron hay un bebé que está estable, pero se está considerando su traslado a Pucallpa para recibir atención especializada. Hasta ahora, 11 de las 13 víctimas fatales han sido identificadas. Los restos de Manuel Taquire Arroyo, Susana Espinoza Guevara y Cruz Rodríguez Chiquizuta fueron trasladados a la morgue de Pucallpa, mientras que otros cuerpos fueron entregados a sus familiares en Iparia. Las autoridades no descartan que el número de fallecidos aumente conforme avancen las labores de búsqueda.
Testigos relataron que el colapso fue repentino: “Se ha caído el barranco mientras sacábamos las cosas de Iparia. En minutos se fue todo”, contó un sobreviviente de la comunidad de Puerto Belén, aún preocupado por sus familiares desaparecidos. Las operaciones de rescate continúan en la zona, con apoyo de asociaciones locales y municipalidades distritales, mientras la población permanece en alerta por nuevos desprendimientos en la ribera del río.








