Tras confirmarse que los candidatos de derecha Rodrigo Paz y el expresidente Jorge Quiroga disputarán en segunda vuelta, el 19 de octubre, resultado que se convierte un voto de “castigo” para la izquierda que se presentó dividida, el MAS anuncia la recomposición del movimiento para evitar la experiencia de Argentina.
Paz Pereira, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (socialdemócrata) y candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), obtuvo un 32% de los votos y Jorge “Tuto” Quiroga con 28%.
El resultado electoral del domingo, ha sido resaltado por los medios de prensa de la región ya que marca la derrota de la izquierda que gobernó la nación sudamericana durante casi dos décadas y el pase al balotaje de dos aspirantes de diferente corriente política.
El ´voto de castigo´ dentro del movimiento popular quedó diluido entre el apoyo a aspirantes minoritarios del MAS y un 19,38 % de las papeletas anuladas, promovido por sectores afines al líder cocalero y exmandatario Evo Morales.
Quiroga (2001-2002), pidió a los bolivianos dar su apoyo en segunda vuelta a una «Bolivia diferente», después que el país andino fuera gobernando por la izquierda por 20 años.
El MAS tenía mayoría en ambas cámaras en 2021. Ahora tendrá un diputado y ningún senador, según medios de prensa.
El senador del MAS, Felíz Ajpi, anunció a la prensa que la izquierda boliviana pasará a la «resistencia» a fin de defender los logros alcanzados durante casi dos décadas de gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS).
“Nosotros pasamos a la resistencia y no a la oposición. Tenemos que reconfigurar nuestros movimientos sociales. No vamos a permitir que se venda (al sector privado) ningún tornillo del Estado boliviano (…) hemos luchado contra las dictaduras (en Bolivia) y vamos a retomar esas luchas», agregó.
Acusó a los medios conservadores de silenciar lo que ocurre en Argentina (con gobierno neoliberal de Javier Milei), donde se ha vendido toda propiedad estatal, pese a las protestas ciudadanas), sobre todo los recursos naturales estratégicos y eso va a ocurrir en Bolivia», estimó Ajpi.








