Alrededor de las 3:30 a. m. del 31 de octubre, la Municipalidad de Ate inició la demolición de más de 40 viviendas en el asentamiento del Cerro Candela para dar paso a la ampliación de la Avenida Nicolás Ayllón, pero muchos de los residentes alertan que no fueron notificados oficialmente.
La intervención, justificada por la comuna como parte de un proyecto vial para mejorar el tránsito en el distrito de Ate, ha generado malestar entre los vecinos que aseguran tener títulos de propiedad y afirman no haber recibido información sobre un posible plan de reubicación.
Entre los testimonios recogidos, una vecina explicó que se enteró de la demolición por redes sociales y que la vivienda de su padre (ya fallecido) fue derribada sin aviso previo, dejando a su hermana y a su sobrino sin solución inmediata.
La municipalidad, por su parte, sostiene que las construcciones afectadas se encontraban en terrenos que habrían sido afectados por invasión o uso indebido, y que su ubicación impedía el avance de la obra pública.
En este contexto, los vecinos exigen apertura de diálogo, transparencia sobre los criterios de demolición y garantía de su derecho a ser informados o reubicados, mientras que la comuna no ha difundido hasta ahora un comunicado oficial detallado sobre el procedimiento.









