Por: Víctor Aníbal Perochena Solari
Periodista: Reg.: -N°-5807-
Desde los albores de la historia, la comunicación fue el termino de enlace entre los sucesos y los sujetos.
En sus inicios fue una interacción más, de las muchas que desarrollaron los seres humanos en forma colectiva ,en sociedad y de forma corporativa.
Es también cierto, que en esos procesos de sinergia comunicativa, surgieron un sin fin de variables, que cuestionaban, admitían, y eran facilitadas o no.
Considerando sus complejidades o desarrollo sencillo de tal forma que esto se traducía en un lenguaje que se pudiera entender .
Dentro de ese contexto, las posiciones y argumentos individuales tomaban un protagonismo sui generis.
Puesto que la realidad de los hechos objetivos y cronológicos era influenciada por el análisis individual del cual era objeto, dentro de la perspectiva de la observación y la visión que realizaba el receptor para luego volverse difusor hacia muchos receptores .
Desfigurando en alguna medida por su análisis individual.
La secuencia de los hechos mostrando un inicio y una conclusión subjetiva. Lejos de la verdad objetiva que era en esencia el suceso y sus condiciones propias y naturales; sin añadidos ni ornamentos. De esta premisa sostener la verdad del suceso se configura en algo rígido e insondable y relativo, agregado a esto nos toca considerar; las motivaciones y posición ética del analista.
Que nos de la seguridad plena, que podemos confiar, en la literalidad de su trasmisión. Bajo cualquier modalidad de transferencia de la información.
Esto requiere de buena fama, y reconocimiento en el tiempo. Dentro del espacio de la opinión pública al «corriente de opinión pública.»
Lo que permitirá a nuestra libertad personal, ubicar este traslado del hecho o suceso y el sujeto difusor que la realiza; estableciendo que es de una fuente de procedencia transparente.
En este orden de cosas la libertad de pensamiento, expresión, opinión, difusión, tiene que estar «Del lado de la verdad».
Dejando el sarcasmo
La ironía,
La burla,
el interés propio y los juicios «Inquisidores.»
Buscando llevar con este mensaje, suceso, reporte y hecho.
Satisfacer el inmanente interés colectivo y que está accion contenga una cuota de pedagogía pacífica ; no beligerante a fin de abrir el espacio al diálogo, debate y consenso colectivo humano.
Autor de la nota :
Víctor Aníbal Perochena Solari
Periodista
FPP
Reg 5807






