
Por primera vez en el Perú, el Gran Teatro Nacional fue el escenario perfecto para un concierto permitió que las personas con sordera, hipoacusia y baja audición pudieras disfrutar a plenitud de una propuesta musical en la voz de la joven intérprete de folk pop y que contó con la presencia de dos intérpretes de lenguaje de señas que hizo posible lo aparentemente imposible.
Para Daniela esta primera experiencia le permitió no solo cantar con «la voz, sino con el corazón». Y es que cuando aceptó ser parte de este proyecto novísimo en el país y que fue impulsado por el Ministerio de Cultura, a través del Laboratorio de co-creación de experiencias musicales inclusivas del GranTeatroNacionalno se imaginó el impacto en su esencia como artista iba a provocar.
«Fueron casi cuatro semanas de prepararnos y conocernos para poder engarzar entre nosotros y realmente hacer una propuesta comprometida y accesible para este público que también merece que el arte sea realmente inclusivo», explica Prado, quien en los últimos años desarrolla una carrera en el género peruano con renovado estilo.
Este concierto, contrariamente a lo que se pueda pensar, fue sold out y las entradas para apreciar esta experiencia se agotaron en apenas horas; demostrando que propuestas que promueven la participación real y la accesibilidad son bien recibidas por la comunidad.
«Fue muy emocionante como artista contar con un público joven, que fue al show con sus uniformes escolares. Ellos disfrutaron de la música, aplaudían; sé que no pueden escuchar como tú o yo lo hacemos, pero fue evidente que si pueden disfrutar si somos accesibles en la propuesta», refiere.
A.F.O