La Cumbre del Clima COP30, con la presencia de varios líderes mundiales, fue inaugurada este jueves con un llamado a proteger la naturaleza del calentamiento global y defender la vida, así como mantener a América Latina como una “zona de paz”.
En la apertura del evento, que se desarrolla en la ciudad de Belém do Pará (Brasil), el presidente anfitrión Luiz Inácio Lula da Silva exigió acciones concretas a los participantes, defendió la aceleración de la transición energética y la protección de la naturaleza para hacer frente a los efectos del cambio climática global.
“Es hora de afrontar la realidad y decidir si tenemos o no el coraje y la determinación necesarios para transformarla”, subrayó.
Dijo que en el imaginario mundial, la selva amazónica, compartida por ocho naciones sudamericanas, es el “mayor símbolo de la causa ambiental”, con una rica biodiversidad y donde habitan millones de personas y cientos de pueblos indígenas, “cuyas vidas se ven atravesadas por el falso dilema entre prosperidad y conservación”.
“Es justo que ahora les toque a los pueblos amazónicos preguntar que está haciendo el resto del mundo para evitar el colapso de su hogar”, expresó Lula.
A su turno, el mandatario colombiano Gustavo Petro propuso construir una economía «cero carbón, cero petróleo, cero gas» y propuso invertir 500 mil millones de dólares para impulsar la generación de energía limpia en América Latina y el Caribe, como medida urgente para salvar a la humanidad.
“Tenemos ese potencial que se puede volver realidad. Está en nuestro sol, nuestros vientos y, agua, volcanes, geotermia”, afirmó.
Hizo un llamado a promover el encuentro entre las naciones, priorizando el diálogo sobre la guerra, con el fin de evitar el colapso climático y defender la vida. Advirtió que las potencias mundiales utilizan el conflicto y el miedo para mantener su dependencia de los combustibles fósiles.
Petro, que será anfitrión de la IV Cumbre de la CELAC y la Unión Europea, el 9 y 10 de noviembre en Santa Marta, lamentó la ausencia de Estados Unidos en la COP-30 y recordó que Washington es uno de los principales responsables de la crisis climática, a pesar de que la nación del norte se niega a aceptar su responsabilidad.
Rechazó por “falsos” los señalamientos en contra de Colombia por parte de la administración de Donald Trump, pese al liderazgo de Petro en la lucha contra el narcotráfico con la incautación de una mayor cantidad de droga que en otros años. También cuestionó el aumento del gasto militar por parte de Europa y rechazó las amenazas de invasión en Gaza, Venezuela, Cuba y Colombia.
Criticó la militarización del mar Caribe por Washington con el argumento de la lucha antidroga y las “ejecuciones extrajudiciales” con ataques de misiles contra supuestas “narcolanchas” que en diez semanas han causado la muerte de unas 70 personas, y condenó la política migratoria de Trump con la expulsión de millones de extranjeros.
Según las Naciones Unidas, la COP30 llega en un momento crucial para las personas y el planeta, donde es necesario actuar a través de medidas ambiciosas y colectivas.
Además, en esta ocasión, se cumplen diez años del Acuerdo de París, un tratado clave cuyo objetivo es limitar el calentamiento mundial a muy por debajo de 2, preferiblemente a 1.5 grados centígrados, en comparación con los niveles preindustriales.
Durante la COP30 se hará una evaluación sobre qué tan lejos ha llegado el mundo en la lucha contra la crisis climática y lo que queda pendiente para alcanzar los objetivos acordados.









