La cumbre de emergencia Árabe e Islámica, en Doha, condenó este lunes el ataque aéreo de Israel contra Catar, a pesar del papel mediador del emirato por la crisis en Gaza, y acusan a Tel Aviv de pretender una escalada en Medio Oriente.
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Tras dos días de reunión, la declaración final considera “moralmente inválida” la agresión de la aviación hebrea contra una vivienda donde se alojaban dirigentes del movimiento de resistencia palestina Hamas, una zona residencial de Doha, para tratar la última propuesta de alto el fuego para Gaza formulada por Estados Unidos.
Catar, sede del buró político de Hamás y mediador en las negociaciones por el alto el fuego en Gaza, quedó directamente implicado en una escalada que amenaza con extender el conflicto más allá de la Palestina ocupada, advierten medios locales.
En el sorpresivo bombardeo del 9 de septiembre perdieron la vida seis personas, cinco palestinos y un miembro de las fuerzas de seguridad catarí.
EEUU e Israel habían aprobado a Doha como punto de las conversaciones sobre la crisis en Franja de Gaza, pero el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu después acusó a Catar de ser refugio, albergar a terroristas y financiar a Hamás.
Los países árabes e islámicos sostienen en la declaración final que la agresión hebrea obstaculiza el papel de Catar, en cuyo territorio existe desde 1996 una base militar de EEUU, aliado de Israel en Medio Oriente.
Según el medio estadounidense Axios, Netanyahu habría comunicado al presidente de EEUU, Donald Trump, sobre el ataque en Doha antes del lanzamiento, a pesar de que la Casa Blanca lo niega.
En tanto, el Consejo Supremo del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico subrayó que la seguridad de los Estados de la región es indivisible, mientras la Organización de Cooperación Islámica indicó que la agresión de Tel Aviv atenta contra la soberanía de Catar, que desempeña un papel de mediación aceptado mundialmente.
Por su parte, el presidente de Egipto, Abdel Fattah El-Sisi, durante su intervención en la cumbre, sostuvo que el “comportamiento descontrolado” de Tel Aviv amenaza con ampliar el conflicto y arrastrar a la región a una peligrosa espiral de escalada.
Expresó que las prácticas israelíes trascendieron toda lógica política y militar, y que las recientes acciones del ejército hebreo “obstaculizan” cualquier posibilidad de concluir nuevos tratados de paz en Medio Oriente
El canciller de Irán, Abbas Araghchi, a su vez, consideró “exitosa” la cumbre de Doha y “extremadamente sólida” la declaración final.
El Emir de Catar, Tamim bin Hamad Al- Thani, advirtió que Israel quiere convertir la región árabe en una esfera de influencia israelí y demostró que la devolución de los cautivos no son una prioridad para el régimen judío.
Por otra parte, España canceló un contrato de armamento con Israel por un valor cercano a 700 millones de euros (824 millones de dólares), informó la agencia de noticias France Presse.
En tanto, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU celebrará este martes una sesión extraordinaria para discutir la agresión israelí contra Catar, la décima reunión de urgencia desde 2006 y en el marco del 60º periodo d la Asamblea General de Naciones Unidas, que se prolongará hasta el 8 de octubre.
El alto comisionado Volker Türk, advirtió que el país hebreo “echaba gasolina al fuego” que consume a Medio Oriente. Empero, el Relator Especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación, Michael Fakhri, calificó de “vergonzoso” que Türk siga evitando llamar genocidio a lo que ocurre en Gaza.









