Según las previsiones del Banco Mundial, la economía mundial se reducirá a un 5.2% este 2020. De acuerdo a su informe titulado “Perspectivas económicas mundiales”, publicado en junio de este año, esta sería la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial y la primera vez, desde 1870, que varias economías experimentarán una disminución del producto per cápita.
Además, se prevé que en las economías avanzadas la actividad se reducirá un 7% debido a las distorsiones de la oferta y las demandas internas. Otro impacto, según lo previsto, es la reducción del ingreso per cápita en un 3.6%, lo cual empujaría a millones de personas a la pobreza extrema este año.
Según Ceyla Pazarbasioglu, vicepresidenta de Crecimiento Equitativo, Finanzas e Instituciones del Grupo Banco Mundial, las perspectivas dan mucho que pensar, puesto que es probable que la crisis deje cicatrices difíciles de borrar y que plantee complejos desafíos mundiales. Se pronostica que los mercados emergentes y las economías en desarrollo (MEED) se contraerán un 2,5 % durante el 2020.
A estos efectos se le suma las repercusiones a largo plazo en el desarrollo del capital humano ocasionadas por la suspensión de las clases y las dificultades de acceso a los servicios básicos de atención sanitaria. Los efectos se agravan en los países cuyas economías dependen del turismo, el comercio internacional, las exportaciones y el financiamiento externo.
F.G.M









