Construcción civil paraliza y marcha al Ministerio de Trabajo este 27 de noviembre

Más de 400 000 trabajadores en todo el país exigen aumento salarial y solución a pliego de reclamos (ajustes en jornales, prestación por paralización de obras) entre otros

Este jueves 27 de noviembre en horas de la tarde, miles de obreros afiliados a la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) paralizan actividades en todo el Perú tras fracasar las negociaciones con la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO).

La movilización tiene por objetivo exigir un aumento real de jornales, mejores condiciones de trabajo y respuestas concretas al pliego de reclamos 2026, en medio de un incremento sostenido del costo de vida.

Demandas salariales claras

El pliego de demandas contempla un aumento del jornal diario: +S/ 10 para operarios, +S/ 9 para oficiales y +S/ 8 para peones, cifras que los trabajadores consideran necesarias ante la pérdida del poder adquisitivo.
Además, exigen incluir en el convenio beneficios adicionales como asignación escolar, compensaciones por paralización de obras y condiciones dignas frente a la informalidad que persiste en muchos contratos.

Reclamo por obras paralizadas y reactivación del sector

Una de las exigencias principales de la FTCCP es que se destraben las obras paralizadas en diversas regiones, lo que consideran clave para reactivar el empleo del sector y garantizar estabilidad laboral.

Movilización nacional con epicentro en Lima e Iquitos

Aunque la protesta se replicate a nivel nacional, la concentración principal en Lima está programada para las 14:00 horas en la Plaza Dos de Mayo; desde ahí marcharán hacia la sede del Ministerio de Trabajo y Promoción de Empleo (MTPE).
Asimismo, regiones como Arequipa, Cusco, Piura, Lambayeque, Moquegua, Loreto y la ciudad de Iquitos tendrán movilizaciones simultáneas, según la convocatoria de la FTCCP.

Fracaso en negociaciones y urgencia por condiciones dignas

Tras más de un mes de conversaciones entre la FTCCP y CAPECO, los obreros denuncian que las propuestas empresariales fueron insuficientes y no respondieron al alza del costo de vida ni a las necesidades del sector. Por ello, decidieron radicalizar su protesta con un paro nacional.

El paro del 27 de noviembre marca un momento de tensión en el sector construcción civil. Con más de 400 000 obreros movilizados, las exigencias salariales y de reactivación de obras reflejan una demanda urgente de mejores condiciones laborales. La atención ahora está puesta en la respuesta que darán CAPECO y el Estado: un acuerdo podría aliviar la presión social, mientras que el silencio o una negativa prolongada aumentarían el conflicto.