El Pleno del Congreso aprobó este jueves, en primera votación, el dictamen que propone modificar la Ley Universitaria (Ley N.° 30220) para incorporar la regulación de las universidades interculturales y permitir la participación de sabios y sabias indígenas como docentes de saberes tradicionales. La medida obtuvo 62 votos a favor, 3 en contra y 12 abstenciones, y deberá ser ratificada en una segunda votación.
El debate se intensificó tras expresiones despectivas de algunos parlamentarios hacia la figura de los sabios, lo que fue denunciado por congresistas andinos y amazónicos como un acto de discriminación. “Despreciar los saberes originarios es negar la identidad del país”, advirtió Paredes.
La iniciativa reúne los proyectos de ley 7511/2023-CR, 7613/2023-CR, 9341/2024-CR y 9646/2023-CR, y establece un marco normativo que reconoce la educación superior intercultural sin crear nuevas instituciones ni generar gasto al Estado. Su propósito, según el texto, es articular la investigación científica con los conocimientos ancestrales, promoviendo la inclusión de pueblos originarios en el sistema universitario.
Durante el debate, el presidente de la Comisión de Educación, Segundo Montalvo (Perú Libre), explicó que el dictamen busca “dar reconocimiento legal a las universidades interculturales, que promueven la diversidad y la inclusión académica”. Señaló que la falta de enfoque intercultural ha limitado el acceso de jóvenes indígenas a la educación superior y ha perpetuado desigualdades frente a las universidades tradicionales.
La congresista Karol Paredes (Acción Popular), autora de una de las iniciativas, subrayó que la propuesta “nace desde las regiones y territorios históricamente olvidados”. Añadió que el Perú, con más de 50 pueblos originarios, debe valorar la sabiduría ancestral a través de la participación activa de sabios indígenas reconocidos por sus comunidades.
El legislador Francis Paredes (Podemos Perú) respaldó la medida y la calificó como “un acto de justicia social con la Amazonía”, destacando que varias universidades amazónicas ya desarrollan investigación desde sus propias cosmovisiones.
Sin embargo, el proyecto también generó resistencia en algunos sectores. El congresista Alejandro Muñante (Renovación Popular) solicitó que el texto regresara a comisión, al advertir que la incorporación de sabios indígenas como docentes “amerita un mayor estudio sobre su designación y jerarquía”. Su pedido fue rechazado por amplia mayoría.
Por su parte, Patricia Juárez (Fuerza Popular) expresó preocupación respecto al nivel académico en programas de pregrado y posgrado. “No imagino que las comunidades otorguen títulos de sabios para enseñar en posgrado; eso puede afectar los estándares académicos”, señaló.
Estas declaraciones motivaron una respuesta inmediata de Montalvo, quien recordó que el Convenio 169 de la OIT reconoce el derecho de los pueblos indígenas a determinar sus propias instituciones y autoridades. La congresista Ruth Luque (Cambio Democrático) agregó que en universidades como la Nacional Intercultural de la Amazonía ya se trabaja con sabios locales en temas de salud tradicional y uso de plantas medicinales.
Finalmente, el Pleno aprobó el dictamen, que incorpora los artículos 3-A y 5-A a la Ley Universitaria para definir a la universidad intercultural como una comunidad académica orientada al fortalecimiento de las comunidades indígenas. Además, reconoce a los sabios indígenas como docentes de saberes tradicionales, con retribución económica y reconocimiento académico.
La norma deberá ser sometida a una segunda votación antes de su promulgación definitiva









