La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ordenó a Ecuador proteger la vida del exvicepresidente Jorge Glas, detenido desde el asalto policial a la Embajada de México en Quito, el 5 de abril del 2024, medida que generó una crisis diplomática.
Glas, exfuncionario durante el gobierno de Rafael Correa (2007-2017), estaba asilado en la sede diplomática mexicana, pero la administración derechista de Daniel Noboa ordenó a la Policía irrumpir en el inmueble para la captura de Glas, por lo que el caso llegó a ser discutida en la OEA por violación a la soberanía de México.
La CIDH aceptó las medidas cautelares solicitadas por la defensa del ex vicepresidente de Ecuador (2013-2018), en prisión desde 2024 tras ser acusado por corrupción, al ordenar a las autoridades ecuatorianas que garanticen su «atención médica permanente», según EP.
La cadena latinoamericana Telesur, a su vez, indicó que la CIDH constató “un riesgo cierto de daño irreparable a su vida, integridad y salud física y mental” de Glas, de 56 años.
El tribunal habría “otorgado medidas provisionales a su favor, al constatar el riesgo cierto de daño irreparable a su vida, integridad personal y salud física y mental”, informó en su cuenta de la red X la abogada de Glas, Sonia Vera.
Según el medio europeo, la medida incluye “garantizar atención médica, psicológica y psiquiátrica permanente; permitir visitas de su familia, defensa y médicos de confianza; mantener la Mesa Técnica de salud; y rendir informes periódicos a la Corte sobre (el) estado» de Glas por parte del Gobierno de Noboa.
La CIDH tomó la decisión después de que el pasado febrero alertara sobre “un estado de especial gravedad” en cuanto a la salud mental del exvicepresidente, que permanece en una cárcel de máxima seguridad en Ecuador, donde cumple una condena de ocho años por dos sentencias en su contra, agrega EP.
El gobierno de Noboa, ganador de las elecciones de abril del 2024, después de quedar segundo en la primera vuelta ante la opositora Luisa González, utilizó el caso Glas como parte de su campaña electoral y acusó al exvicepresidente de apropiación indebida de fondos públicos durante la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de 2016, de acuerdo a analistas.
Durante un año, “le han negado el derecho a ver a su familia y abogados, le han arrebatado la luz del sol y lo han sometido a condiciones inhumanas. Su salud se deteriora día a día mientras el Estado lo exhibe como un trofeo político, en una guerra donde quienes tienen el poder no buscan justicia, sino venganza”, según Vera.
Noboa, de 37 años y nacido en Estados Unidos, se ha convertido en un aliado de Washington y no ha ocultado el interés de instalar una base militar en el país sudamericano como parte de una ampliación de la cooperación militar.









